Primer encuentro con la oposición por la gobernabilidad.

Adaro se reunió ayer con dirigentes del cobismo, la UCR y el PD. La minoría legislativa lo obliga a buscar consenso.
El gobierno de Celso Jaque dio ayer el primer paso que demuestra un cambio de actitud luego del resultado de las elecciones del domingo pasado, al disponer que se comience una agenda de trabajo con la dirigencia de las fuerzas políticas opositoras, con los legisladores y también con senadores y diputados nacionales.

El primer contacto fue ayer entre el ministro de Gobierno, Mario Adaro, y el interventor de la UCR, Carlos Le Donne; el presidente de Confe, Juan Carlos Jaliff; los demócratas Omar de Marchi y Andrés Grau y la senadora Alejandra Naman (ARI). Y se trata de un paso también obligado para el oficialismo por la necesidad de garantizar la gobernabilidad en un contexto legislativo desfavorable por ser la segunda minoría.

Adaro planteó que la intención era construir diálogo y consenso y reconocer el mensaje que había dado el pueblo mendocino a través de las urnas.

En el encuentro se trató entre otros temas la propuesta realizada por el cobismo y apoyada por el PD de estudiar los mecanismos para promulgar la reforma del artículo 198 de la Constitución que pone freno a la reelección indefinida de los intendentes.

El ministro de Gobierno indicó que la idea consensuada es evaluar la posibilidad de una acción declarativa de certeza a través de la Fiscalía de Estado y la Asesoría de Gobierno ante la Justicia para ver si se puede promulgar o no una ley para reformar la constitución.

Agregó que obviamente más allá de los consensos políticos que son importantes "no se puede con consensos generar un sistema jurídico distinto. Si bien hubo una gran concurrencia al acto electoral con una decisión mayoritaria no alcanza para hacer la reforma, de acuerdo a lo que indica la propia Constitución".

A la mañana, Celso Jaque había cuestionado la propuesta de promulgar la enmienda planteada por la oposición (ver página 5): "Por mucha euforia triunfalista que exista no nos pueden invitar a que violemos la Constitución. Los triunfos electorales generan mayores obligaciones y no habilitan a cometer acciones sin límites como las que hoy achacan a sus rivales".

Adaro no descartó la posibilidad que la semana que viene haya una reunión con legisladores para tratar algunos proyectos de ley importantes para la provincia y puso énfasis en destacar que la agenda que ahora se preparará es para los próximos dos años.

Le Donne dijo sobre la reunión que se le planteó a Adaro que es necesario para construir el diálogo rectificar agravios y ofensas y algo similar pidió Jaliff. Por otro lado, junto al Confe y a los demócratas planteó la reforma de la ley de coparticipación municipal.

De Marchi expresó, por otra parte, que se le pidió al Gobierno que eleve el plan de crisis para conocimiento de la comunidad y para concientizar de la gravedad real que tiene el tema.

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