El primer edificio bioclimático del país está en La Plata

El complejo “Patios 16”, ubicado en calle 16 entre 40 y 41 de La Plata, es la primera construcción en altura diseñada para lograr un máximo de comodidad en su interior y un consumo mínimo de energía convencional. Será el primer edificio bioclimático-ambiental del país ideado como inversión inmobiliaria.
Este proyecto, nacido a fines de 2006, está próximo a inaugurarse y convertirse en punta de lanza para emprendimientos similares en la ciudad. El diseño a conciencia, para el mejor aprovechamiento de las condiciones climáticas, permite reducir los costos de mantenimiento y gastos de energía de edificios como esta clase de edificios.

No se trata de una técnica especial, sino de construir con un sentido común que busca sacar el máximo provecho de las condiciones del entorno jugando con el diseño, sin apelar sistemas mecánicos que son utilizados mayormente como sistemas de apoyo.

Ricardo Ripari y Oscar Lorenti idearon el proyecto, y trabajan junto a un grupo de más de diez profesionales con tareas específicas para convertir a “Patios 16” en el primer edificio bioclimático-ambiental del país. Este conjunto de viviendas, de “casas en altura”, como definen sus creadores, guarda características que lo distinguen de los muchos edificios de la ciudad.

Dos torres se separan por una plaza de 16 metros, pulmón principal del proyecto, donde habitan diferentes especies arbóreas seleccionadas para lograr el equilibrio justo entre árboles y plantas en las cuatro estaciones, además de garantizar la privacidad de cada ambiente. Estas especies serán mantenidas por un sistema de riego artificial y abastecidas por un reservorio que acoge el agua de lluvia de las cubiertas.

A su vez, cada una de las torres gira en torno a su propio pulmón verde, con jardines colgantes que permiten la salida del aire caliente e inundan de luz y verde a cada espacio interior, a la vez que relajan la vista reafirmando el concepto de residencia en oposición al departamento compacto.

Los interiores de las diferentes unidades presentan una distribución funcional y muestran, en cada espacio, un toque personalizado, a través del color, del mobiliario o de los revestimientos. Así permiten ambientes independientes; con sólo correr una puerta la casa, parece cambiar su forma.

Ascensores hidráulicos ultra silenciosos de bajo consumo energético, gracias a su transparencia, siguen el recorrido vertical del verde llegando hasta la terraza, donde se ubica el área de parrillas y un gran espejo de agua desde donde se pueden apreciar las mejores vistas de la cuidad.

La terraza es otro de los puntos fuertes del conjunto. Cada bloque tiene un espejo de agua que funciona como pileta y como refrigerante de la última losa ante las altas temperaturas. En verano, la necesidad de refrigeración es mínima; los muros exteriores son dobles y con una cámara de aire en el medio, que permite mantener los ambientes aislados, de modo que reduce entre más de diez grados la temperatura del exterior, un estimado por mucho superior a los cinco grados de diferencia que permite el muro simple.

En invierno la necesidad de calefacción también se reduce: el doble vidrio y la carpintería de PVC disminuyen la pérdida de calor, haciendo posible calefaccionar un ambiente con un pequeño radiador.

Puede suponerse que una inversión de estas características implica mayores gastos presupuestarios, pero éstos son inversamente proporcionales a los que genera en concepto de mantenimiento. El precio de “hacer las cosas bien” se amortiza en pocos años gracias al ahorro energético de estas construcciones, que llega hasta el 70 por ciento. (www.agencianova.com)

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