En su primer discurso tras la reelección, Merkel defendió la rebaja impositiva para luchar contra la crisis

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió la reforma fiscal aprobada por su gobierno de centro- derecha como medida para luchar contra la crisis y crear riqueza, su primer objetivo en esta nueva legislatura.
La nueva coalición cree que la mejor manera de superar las consecuencias de la crisis es fomentando el crecimiento, enfatizó la líder democristiana en su primera declaración de gobierno en esta segunda candidatura ante la cámara alta del Parlamento, el Bundestag.

"Por ello vamos a impulsarlo una vez más en 2011 con recortes de impuestos", dijo a la vez que descartó categóricamente aplicar medidas de ahorro para combatir el endeudamiento histórico que sufre el país.

"También utilizaremos ese impulso para llevar a cabo transformaciones estructurales a largo plazo en el sistema impositivo", prometió. En el acuerdo de coalición queda escrito que la reforma debería llegar "posiblemente" en 2011, y de cualquier modo, a partir de 2010.

La coalición alemana de gobierno aprobó una rebaja impositiva, que prevé recortes por un volumen de 8.500 millones de euros (12.700 millones de dólares) al año a partir de 2011. Esa medida, que beneficiará a familias, empresas, herederos y hoteleros es en realidad el tercer paquete de estímulo que se implementa en el país para hacer frente a la crisis económica y financiera.

"Alemania se encuentra ante una prueba inigualable desde la reunificación del país" en 1990, dijo. El frenazo económico sufrido en los últimos meses es muy superior al sufrido a principios de la década de los 70 y la crisis se dejará sentir sobre todo el año que viene, dijo.

En todo el mundo, la crisis obligó a volver a barajar las cartas, explicó. "Lo importante ahora es que Alemania elija las cartas mejores, que saque las consecuencias correctas".

En ese sentido, la jefa del gobierno alemán enfatizó que el primer objetivo de la nueva legislatura es superar las consecuencias de la crisis financiera y económica.

Merkel enumeró las otras cuatro tareas que considera que tienen por delante los socios de gobierno: su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), su hermana bávara, la Unión Cristianosocial (CSU), y el Partido Liberal (FDP).

La primera de ellas es mejorar las relaciones de los ciudadanos con el Estado, la segunda es hacer frente al desarrollo demográfico afrontando los desafíos que ello representa para el sistema social del país.

La tercera es regular de manera más responsable el uso de los recursos naturales y la última, encontrar un nuevo marco de regulación de las relaciones entre libertad y seguridad, dadas las nuevas amenazas existentes en todo el mundo.

Respecto a la reestructuración de la automotriz alemana, Merkel recalcó que tanto el gobierno de Berlín como los de los cuatro estados federados en los que se ubican las plantas de Opel están dispuestos a colaborar, pero dejó claro que es la matriz estadounidesne, General Motors (GM) y no los contribuyentes alemanes, la que ha deberá asumir las cargas más fuertes derivadas de ese proceso.

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