La Primer derrota parlamentaria del oficialista FpV/PJ en la cámara Baja

El tratamiento de un proyecto que en sí mismo es todo un caso, una ley provincial para adherir a un decreto del gobernador, reuniones políticas al mismo tiempo, la proximidad de una interna partidaria que no despierta mucho entusiasmo pero que hace tronar el escarmiento en algunos distritos y el traslado a la política provincial de acuerdos partidarios nacionales hicieron posible lo inesperado.
El bloque del FpV/PJ, que conduce el diputado platense Raúl Pérez, cuenta con 58 diputados luego de la partida de la diputada de LDS, Laura Berardo y tiene, o mejor dicho tenía, como aliados incondicionales los 8 diputados de la Concertación que conduce -o no- Patricio López Mancinelli, esto es un total de 66 diputados; cifra mágica en la legislatura provincial, los dos tercios del cuerpo joven.

La ley adhiriendo al decreto Nº2658/08, dictado en los términos expresados por los Organismos de Asesoramiento y Control en el Expediente Nº 131/08 del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, cuyo objeto es la concesión de la construcción y explotación de una Terminal de Contenedores sobre los frentes de agua y áreas localizadas en la Cabecera Río Santiago Este, (Berisso), es una “brasa caliente” que el Senado logró aprobar esta misma semana, un día antes del intento fallido de ayer en diputados.

Es una “brasa caliente” desde el punto de vista técnico legislativo porque no en pocos casos los legisladores transforman estas leyes de “adhesiones a decretos” en leyes que con los mismo objetivos no plantean la “adhesión” a un decreto. La explicación es simple, dentro de las normas la ley está en un estamento superior al decreto, de este forma se le otorgan facultades legislativas al Ejecutivo. En el peor de los casos, la ley, debería decir que “ratifica” el decreto, nunca que "adhiere", según expresan los técnicos.

La jugada legislativa originada en el Senado, donde los números del oficialismo son más holgados y sólidos, no resulta inocente a los ojos de los observadores. El Senado “respalda sin respaldar” -por la inconstitucionalidad de la norma en caso de ser aprobada- y/o le complica la jornada a los diputados que bajo presión política no pueden sino vota por la positiva, sin modificaciones. Siempre está presente la rivalidad en entre los cuerpo que componen el sistema bicameral bonaerense.

La interna del Partido Justicialista desarrollada en algunos distritos requería la presencia en ellos de algunos de los diputados que integran la bancada mayoritaria, tal podría ser el caso de Franco La Porta o Marta Mécidi y una reunión de Felipe Solá, que junta tropa peronista crítica, como Mércuri o Cura, en el mismo momento; fueron hechos que acentuaron la dependencia de Raúl Pérez en sus aliados de la Concertación. Trece diputados oficialistas no estaban en la casa.

El bloque de la Concertación, no obstante, junto que el de Unión Celeste y Blanco, aportaron a sus presidentes para que el oficialismo reuniera el quórum necesario para comenzar la sesión, Mancinelli y Ramiro Gutiérrez; con ello se alcanzó los 47 necesarios. Nunca se mostraron los diputados PRO, ni en contra ni a favor, ausentes a perpetuidad.

Pero una vez reunido el quórum, y ya en el tratamiento de entrada fuera de hora del proyecto sobre la concesión de la Terminal de Contenedores, la oposición pidió votación nominal de la misma emitiendo la señal de que todo el tratamiento del expediente iba a ser nominal y que el oficialismo no contaba con los dos tercios para el “sobre tablas”.

Pero Pérez no se daba por vencido porque una vez reunido el quórum, ya no se necesitaban diputados adentro del recinto sino, por el contrario, afuera. La idea era que la Concertación se levantara y se vaya en ese momento del recinto y dejar con la posibilidad al bloque del FpV/PJ de contar con los dos tercios de los presentes. Algo que tampoco algo que tampoco prosperó.

La derrota del oficialismo en la Cámara de Diputados es el punto de partida de un mes de diciembre que se las trae: seguirá existiendo la alianza del oficialismo con la Concertación, López Mancinelli seguirá al frente de esa bancada, que pasará cuando los críticos que se reunieron con Solá vuelvan a la legislatura, las bancadas de la CC y UCR seguirán en sintonía, habrá acuerdo parlamentario explícito, cuántos de los diputados de la Concertación serán opositores y cuantos no. Todos estos interrogantes se definirán este diciembre de 2008, de cara a las legislativas del 2009.

Comentá la nota