Previsible: crece rechazo de proveedores a pago con bonos

• Al menos seis distritos analizan emitir títulos para cancelar deuda con contratistas
Casi como un rebote previsible, proveedores de distintas provincias comenzaron a hacer visible su malestar por la intención de algunos gobernadores que, como Daniel Scioli, planean pagar con bonos las deudas que mantienen con este sector productivo.

Los bonaerenses, nucleados en la Federación de Pymes Constructoras de la Provincia de Buenos Aires (Fepycon) rechazan la propuesta del Gobierno para saldar la deuda con las contratistas de obra pública.

Además, anticiparon que muchas «cerrarán en el primer trimestre de 2010 y habrá una brusca caída del empleo».

Ante un déficit que se ubicaría en torno a los $ 5.600 millones, Scioli resolvió emitir un bono a 12 meses por $ 850 millones para pagarles a proveedores y contratistas del Estado.

Con esta estrategia, el kirchnerista espera reducir a 90 días el promedio de demora en el pago a las empresas del sector, que estaba llegando ya a 180 días, el doble del promedio.

«Pretender cancelar la deuda que la provincia mantiene con los contratistas con bonos es la peor alternativa, ya que las pymes de la construcción están preparadas para ejecutar obras y no para financiarlas, ya que no son entidades financieras», denunció el presidente de esa entidad, Gustavo Marín.

Quiebra

Además, indicó que gracias al pago en bonos «las pymes vivirán una situación de quebranto y obviamente significará la paralización de las obras públicas porque se está queriendo cancelar la deuda con papeles sin posibilidad de colocación en el mercado».

Otro caso que genera preocupación es el de Corrientes. La provincia acumula una deuda de $ 40 millones con las empresas constructoras, como consecuencia de las retenciones de fondos que desde hace un año y medio aplica el Gobierno nacional, en el marco del enfrentamiento del gobernador cobista, Arturo Colombi, y la Casa Rosada.

En este contexto, el jueves próximo asumirá como gobernador su primo, el también radical Ricardo Colombi (ver aparte), quien ya inició gestiones con la presidente Cristina de Kirchner para afrontar esos compromisos porque de lo contrario en los próximos meses se verá obligado a emitir bonos.

Además de las viviendas impagas, la provincia tiene una deuda flotante de $ 400 millones, entre ellas, los compromisos con proveedores, y un déficit de $ 220 millones, según dijo hace dos semanas el propio Colombi.

La Cámara de la Construcción correntina declaró a principios de este año su estado de emergencia, luego de acumular acreencias y generar una desocupación superior al 40% en el sector.

Al menos seis gobernadores analizan fuertemente la emisión de bonos para pagarles a sus proveedores ante la asfixia del déficit fiscal, lo que se sumaría a la generación de nuevas deudas y dejará a las provincias al borde de las cuasi monedas.

La suspensión por dos años de la Ley de Responsabilidad Fiscal (25.917), aprobada por el Congreso, y la emisión de bonos por parte de la administración bonaerense abrieron un camino que ahora tomarían otras provincias, como Santa Fe, Neuquén, Mendoza, Santa Cruz, Córdoba, Tierra del Fuego, Catamarca, Jujuy y Capital Federal.

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