Previo a las suspensiones, trabajadores metalúrgicos denuncian presiones.

Aseguran que sufren "imposiciones ridículas" y que quienes no desean acatarlas, son reubicados en áreas donde nunca se desempeñaron. Además, dicen que las empresas no proveen materiales de seguridad y que en algunos casos, quieren que los trabajadores firmen documentos donde deslindan a las firmas de cualquier responsabilidad ante lesiones laborales. Piden más seguimiento de estos casos por parte del gremio metalúrgico.
RIO GRANDE.- La crisis fabril que se vive en la provincia comenzó hace ya varios meses a hacer eco en los trabajadores, afectados directamente por los despidos y por la finalización abrupta de contratos que les daban la posibilidad a cientos de fueguinos de mantener sus esperanzas de un trabajo digno al menos por unos meses más.

Pero los despedidos no son los únicos afectados por esta situación ya que miles de trabajadores efectivos comenzarán a ser suspendidos en los próximos días y otros, que no saben aún cual es su situación laboral, denuncian presiones por parte de los responsables de fábricas que decidieron reubicarlos en áreas disimiles entre sí. Asimismo, dicen que las fábricas no entregan materiales de seguridad a aquellos trabajadores que pasaron de áreas administrativas a otras como logísticas o depósitos y aseguran que todo ello ocurre sin intervención de los gremios.

Presiones y reubicación compulsiva

Jorge trabaja en una reconocida empresa electrónica de la ciudad desde hace más de 10 años. Prefiere no darle a TIEMPO Fueguino mayores datos sobre su persona por temor a que haya futuras represalias pero aclara que "esto que estamos viviendo ahora es mucho más grave que la crisis del 2001".

"Aquella vez el lío era en el país y la cosa en el mundo estaba más normalizada pero ahora, con un panorama mundial mucho más complicado la crisis se siente más", explicó Jorge quien a pesar de ello aclaró: "De todos modos, somos muchos los trabajadores que pensamos que hay gran especulación por parte de los empresarios".

Jorge trabaja desde hace varios años en el área administrativa de su empresa pero hace una semana fue reubicado en el depósito de esa factoría, sin mayores precisiones por parte de los supervisores y menos aún, de los gerentes de la empresa.

"Llegué a mi puesto de trabajo y me encontré con una notificación que decía que tenía que presentarme en otra área, muy diferente a la mía, pero como pronto nos van a suspender no sabemos bien que va a ocurrir", precisó el trabajador con cierto desconsuelo.

En cuanto a esta decisión de la empresa, Jorge aclaró que "no soy el único que está en esta situación, somos varios los reubicados y se que en otras plantas también está ocurriendo lo mismo".

Por último, el trabajador señaló que "lamentablemente, no recibimos respuestas por parte del gremio a pesar de que somos varios los que ya planteamos nuestro descontento por esta situación porque nos parece que es la antesala al despido".

Sin materiales de seguridad

Además de las reubicaciones de personal y la incertidumbre que ello genera en los trabajadores que aún no perdieron sus trabajos, varios metalúrgicos se animaron a denunciar que algunas empresas, tras el reacomodamiento de personal, se niegan entregarles a los empleados los aditamentos de seguridad, como cinturones lumbares o cascos y que en algunos casos, ha circulado el rumor que la intención de los gerentes es que los trabajadores firmen documentos deslindando a las firmas de hacerse responsables en caso de accidentes laborales.

"Eso es el colmo porque va en contra de las leyes de trabajo, que amparan al empleado y lo protegen ante cualquier percance que puedan sufrir en su horario laboral", le aseguró a TIEMPO Fueguino un reconocido sindicalista metalúrgico.

La misma fuente dijo que "si las empresas le hacen firmar esos documentos a los trabajadores estaríamos ante una falta gravísima y son los empleados los que tienen que denunciarlas en el gremio".

En efecto, Luis -un empleado de otra reconocida empresa que manufactura artículos electrónicos- reconoció que "los documentos ya circulan en nuestra planta" y que "varios compañeros se negaron a firmarlos y por es hubo algunos inconvenientes como reubicaciones y demás".

"Yo no estoy para nada de acuerdo con que la empresa se quiera hacer la distraída y como ahora muchos están aprovechando la crisis para sacar rédito, esto me parece que es una falta de respeto total hacia el trabajador", sentenció con indignación el empleado.

Asimismo, Luis contó que "efectivamente, los que fuimos reubicados no recibimos los cinturones lumbares de protección que obligatoriamente nos deben dar" y agregó: "Cuando fuimos a pedirlos nos dijeron que no tenían y que no sabían cuando nos lo iban a proveer".

Por último, el trabajador manifestó que "esperamos que el sindicato se haga eco de esta situación porque si empezamos así no sabemos como puede terminar" y sostuvo además: "Acá da la sensación de que en el nombre de una crisis, hay tres o cuatro vivos que se están aprovechando para colmarle la paciencia a los trabajadores".

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