Prevén un lento repunte de la economía en EE.UU.

Después de un largo invierno, han comenzado a aparecer en la economía estadounidense algunos "brotes verdes" que indicarían que la primavera esta por llegar, siempre y cuando no haya una nueva helada. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, anunció ayer en el Congreso que la economía tendría que superar la recesión y comenzar a crecer nuevamente a finales de este año.
Durante su informe, Bernanke advirtió sin embargo que la recuperación será lenta, gradual y que tendrá reveses. Esto significa que los empresarios deberán ser cautos. El desempleo no desaparecerá de un día para el otro y la capacidad ociosa tampoco.

Desde que comenzó la crisis en diciembre del 2007, 5.100.000 de personas se quedaron sin trabajo en EE.UU. Y, según Bernanke, el índice de desempleo "podría permanecer alto por un tiempo incluso si la economía comienza a crecer nuevamente".

Entre los "brotes verdes" que se observan actualmente, Bernanke mencionó el mercado inmobiliario que ha comenzado a moverse y la confianza de los consumidores que cayó abruptamente en la segunda mitad de 2008, pero que se ha recuperado en los primeros meses de este año.

Otra señal positiva es que la Bolsa, luego de haber caído a su nivel más bajo en febrero, ahora está en los mismos niveles de principios de año. El índice del Dow Jones aumentó desde entonces un 28%. El pronóstico de Bernanke sobre la recuperación económica es, sin embargo, mucho más optimista que el del FMI, cuyos especialistas creen que la recuperación comenzará recién a mediados del 2010.

Para Nouriel Roubini, el único economista que predijo esta crisis, ha comenzado a verse cierta luz al final del túnel, según dijo en una entrevista con CNN. Pero Roubini no fue tan lejos como Bernanke e insistió en que no habrá una recuperación antes de 2010.

La atención sigue centrada sobre el sistema bancario. Todos los analistas, incluyendo a Bernanke, son conscientes de que si el sistema bancario no se recupera, la economía tampoco saldrá de la recesión. El jueves se conocerán los resultados de las "pruebas de resistencia" a las que fueron sometidos los 19 bancos más importantes de Estados Unidos.

Frente a la falta de liquidez que padecen, Bernanke dijo que la mayoría de estos bancos contarán con seis meses para aumentar su capital, lo que significa que tendrán que salir en busca de inversores privados. Pero también reconoció que el Estado deberá aumentar la intervención en ellos. Las pérdidas de los bancos pueden alcanzar los 3.6 billones de dólares, lo que significa que el sistema financiero es actualmente insolvente.

Otro problema que preocupa son las tarjetas de crédito. Cada vez son más los estadounidenses que no pueden pagar las deudas que tienen. Las empresas han decidido entonces subir las tasas de interés para recuperar las pérdidas, lo que -según los analistas- no hace más que aumentar los quebrantos. Bernanke se mostró evasivo cuando le hicieron preguntas sobre este nuevo cuello de botella.

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