Prevén fuertes ayudas para empresas

Las transferencias a compañías por subsidios y regímenes de promoción podrían alcanzar este año hasta $ 41.212,3 millones
El Gobierno podría ceder $ 41.212,3 millones este año a empresas a través de subsidios e impuestos que dejará de cobrar por los regímenes de promoción económica. La cifra, plasmada en un informe del diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur-Capital), surge de la letra del presupuesto 2009 y "es una aproximación" de la asistencia total que el Gobierno brindaría al sector privado este año, según señaló Lozano a LA NACION.

Ocurre que hay recursos que se distribuyen a través de fondos fiduciarios, deducciones tributarias que caen fuera de los regímenes de promoción o transferencias que no están contemplados en el cálculo (como el pago de $ 600 por trabajador que el Ministerio de Trabajo otorga a través del Programa de Reconversión Productiva, Repro, o el subsidio al gasoil). Tampoco se incluyen, por ejemplo, los fondos que brindó la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) para el rescate de la papelera Massuh o la asistencia a la automotriz General Motors. Así, el universo que abarca la ayuda estatal resulta más amplio.

Con todo, algunos factores pueden ponerles un freno a estas transferencias. El primero es que el Gobierno pise la expansión del gasto público durante este semestre, tal como prevén algunos economistas. El segundo es que los cambios en las tarifas de luz y gas, que permitieron reducir los subsidios al sector energético, terminen por compensar el incremento de los giros a, por ejemplo, las empresas públicas.

Economistas consultados por LA NACION coinciden en que el hermetismo de la información oficial complica el cálculo de la cifra exacta de la asistencia total. La discusión conduce, además, a un debate acerca de qué pagos deben considerarse en la estimación y el efecto de esta política -ícono del kirchnerismo- sobre la distribución del ingreso.

Concentración

Lozano dijo que estos gastos "favorecen la concentración" en la economía. El ejemplo más tajante que brindó, plasmado en el trabajo, es el régimen de promoción de inversiones implementado cuando el Ministerio de Economía estaba al mando de Roberto Lavagna. Con ese régimen, prorrogado el año anterior, las empresas presentan proyectos de inversión para obtener beneficios impositivos. El informe señala, sobre la base de datos de la Secretaría de Industria, que se presentaron 125 proyectos de 93 empresas. "Apenas 15 de estos proyectos (todos correspondientes al grupo de firmas que componen la cúpula económica) concentran el 83% de los recursos fiscales promocionales", señala el documento. La metalúrgica Aluar fue la empresa más beneficiada: obtuvo $ 928.266 de promoción fiscal para ampliar su planta de Puerto Madryn.

En el caso de los subsidios, la discusión sobre su impacto creció en los últimos años junto con su monto. "No siempre se beneficia el productor. En energía, los máximos beneficiarios fueron los consumidores; en muchos casos, de estratos medios y altos de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires", señaló Nicolás Bridger, de la consultora Prefinex. Con todo, Bridger consideró que algunas transferencias, como el subsidio al transporte, "podrían justificarse".

El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Daniel Artana, dijo que calcular la asistencia es complejo porque existen gastos tributarios "ocultos detrás de impuestos". También indicó que para evaluar el efecto de la política fiscal es necesario analizar el "efecto neto" del esquema impositivo y el gasto público.

Rodrigo Alvarez y Juan Paladino, de la consultora Ecolatina, coincidieron con sus pares en que "las cuentas públicas están muy cerradas". Señalaron que la discusión acerca del monto de este tipo de asistencias, que algunos ven como otro método de intervención estatal, debería estar vinculado al efecto que tienen, por ejemplo, sobre la equidad los precios o el servicio de los usuarios.

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