Prevén muy bajo riesgo de dengue hemorrágico para el próximo verano

Para Epidemiología "es un gran escándalo con cifras pequeñas": en 12 años hubo dos muertes confirmadas. La clave es destruir ahora los huevos del mosquito y garantizar que los patios estén libres de criaderos.

Desde que en el verano 1998 se constató el primer enfermo con dengue en el norte provincial, millones de mosquitos han venido sobrevolando los aires, o los suelos de Salta. (El insecto, se sabe, circula a un metro del piso).

Oficialmente, los registros dan cuenta de que en estos 12 años suman 6.809 los casos confirmados. Tal es la cifra base de salteños que si enferman otra vez y por un tipo de virus dengue distinto al anterior, están en riesgo de padecer la forma grave o hemorrágica.

Un riesgo que se potencia si se considera que epidemiológicamente la cifra se duplica: implica que como mínimo serían unos 14 mil los ya infectados por primera vez.

La relación de 1x2 es en especial por los pacientes que no se enteraron; ya sea porque padecieron la forma asintomática, o porque si hubo síntomas, los atribuyeron a una gripe fuerte y no consultaron.

Aún en el plano de las especulaciones, no es un dato menor que en la bibliografía algunos autores sostengan que por cada caso confirmado hay tres que no se registraron. Otros señalan que durante una epidemia la relación puede llegar a 1 / 10.

La realidad provincial

Lo concreto es que Salta tiene una una acumulación histórica de casi 7 mil pacientes, que oficialmente se reconoce podrían llegar al doble.

¿Pueden ser 14 mil los salteños que, si enferman por segunda vez y por un serotipo distinto, sufran riesgo de padecer la forma hemorrágica?, fue la pregunta formulada al Ministerio de Salud Pública.

La respondió Alberto Gentile, coordinador de Epidemiología. "En dengue hemorrágico el escándalo es grande, pero las cifras son muy pequeñas. En la provincia desde 1998 sólo hay documentados dos casos fatales de dengue, ambos por la forma hemorrágica", resaltó el funcionario.

Y aseguró que en términos de mortalidad esta patología no tiene relevancia; de hecho, no figura dentro de las 30 causas generales de fallecimiento en la provincia.

Aniquilar al mosquito

Para la cartera y en materia de educación sanitaria, el concepto más importante es que en esta enfermedad, si no hay acciones de control, el problema es muy serio.

Para Gentile, el verdadero desafío es cómo trabajar durante todo el año para que cuando haya riesgos de transmisión sea la más baja posible. El eje es la lucha constante con alerta permanente para aniquilar huevos, larvas y mosquitos; tanto en "frío" (durante el invierno, cuando no circula el insecto) como "en caliente" (en pleno brote).

Aquí es válido recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) pone énfasis en que "el dengue es un problema de saneamiento doméstico". O sea, de quienes habitan cada vivienda.

Al respecto, el epidemiólogo resalta que "si no se hace nada en casa, si dejamos las medidas de control en manos del vecino o de las autoridades, un brote puede llegar afectar al 40 % de la población total de una comunidad. Es lo que pasó en Charata, provincia del Chaco".

En Salta la población de riesgo (por donde circula el mosquito) es de unos 450 mil habitantes, fundamentalmente de la zona norte, Anta y Capital. Las estadísticas de Epidemiología dicen que durante los 7 meses del último período estival, en la provincia y sobre casos confirmados, enfermó el 0,7 de la población. Que si se consideran los que consultaron por síntomas (12.500 personas), el índice sube al 1,3 %.

"Eso por sí solo habla de la importancia de las medidas de control", asegura. Y resalta que durante el último verano los brotes fueron pequeños y controlables, "porque los municipios del interior estuvieron todo el tiempo trabajando con la gente, sacando huevos, descacharrando, fumigando, destruyendo criaderos".

Del índice de 70 % de infestación domiciliaria que se detectó en el 2000 en la zona norte, un estudio de febrero último en esos mismos lugares relevados determinó un 14 %.

Por ello "creemos que esta primavera la iniciaremos con una población de mosquitos muy inferior a lo esperado", explicó. Porque con la metodología de "manejo integrado", en este invierno, y especialmente en el interior, se están destruyendo una infinidad de criaderos y huevos.

La última evaluación de Salud Pública dijo que, "a la luz de los resultados, es posible deducir que la gente aprendió; cuida su domicilio, hace lo que debe. Queda ahora consolidar desde el Estado e impulsar la profundización de las medidas de control. De tal manera que estos índices en enero próximo estén por debajo del 5 %. Lo previsible es que en la próxima temporada estival vuelvan los casos, pero al ser tan baja la población de mosquitos ya no habría brotes".

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