Prevé Michetti que "cambiará la relación de fuerzas" en el nuevo Congreso

La candidata a diputada dijo que se abrirá una "oportunidad histórica" para los bloques antikirchneristas; admitió que "no es lo ideal" no terminar su mandato
Pocas horas después de haber renunciado a la vicejefatura de gobierno porteño para convertirse en candidata a diputada nacional por Pro, Gabriela Michetti, pronosticó que el oficialismo perderá bancas en las próximas elecciones, por lo que cambiará sustancialmente la relación de fuerzas en el Congreso.

"Vamos a tener un Congreso con una composición de fuerzas muy distinta y vamos a estar ante la oportunidad histórica de cambiar cosas de fondo", aseguró en declaraciones a radio 10.

Enseguida, dijo estar segura que el kirchnerismo va a hacer una mala elección y que, por lo tanto, la oposición va a aumentar su presencia en ambas cámaras. "Estoy convencida de que las cosas se van a dar así por como el Gobierno está encarando la mayoría de los temas".

En la misma línea, Michetti se ilusionó con que la oposición pueda aprovechar lo que llamó "un desafío espectacular" y recordó que, sobre todo después del debate de las retenciones móviles en el Senado, la oposición "ha demostrado" que puede "trabajar en conjunto".

Sin recambio. Por otra parte, respecto de su determinación de dejar el gobierno porteño para competir por una banca en la Cámara baja, aseguró que "lo ideal" hubiera sido completar su mandato en el Ejecutivo de la ciudad, que termina en 2011. Además, reiteró que le costó tomar la decisión de postularse y que no se "bancaba" que se equiparara su situación con la de los candidatos testimoniales que pretende impulsar Néstor Kirchner.

No obstante, reconoció que Pro tiene una "gran dificultad" para generar liderazgos más allá del suyo y el de Mauricio Macri. Así lo explicó: "Nosotros que tenemos la capacidad y la posibilidad de dar a conocer nuevos dirigentes y de posicionarlos no estamos poniendo en juego esa energía. Es una fuerte debilidad", admitió. Añadió que, a ese panorama, se suma la dificultad para persuadir a la "gente común" de que se "involucre" en política.

Comentá la nota