GM prevé exportar $ 2.800 millones y romper su récord de producción

El brasileño Sergio Rocha, que en pocos días reemplazará formalmente a Edgar Lourencon como presidente de General Motors Argentina, viene de sudar la gota gorda en Detroit lidiando con la convocatoria y ajuste global de la automotriz.
Volver a la planta de Alvear, donde trabajó entre el 95 y el 2001, es en ese sentido, casi una fiesta. No sólo llegó para el lanzamiento de un nuevo modelo sino que además prevé batir un récord de producción para el año próximo, superando las 116 mil unidades.

"Si acá hubo crisis, ya quedó atrás", dijo mientras esperaba a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La jefa de Estado recorrió ayer el complejo industrial cercano a Rosario como forma de cerrar el círculo que abrió hace cinco meses cuando firmó en las mismas instalaciones el crédito de la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansés) que permitió cumplir con el cronograma de desarrollo del Agile, el primer modelo del proyecto Viva, una familia de productos diseñada íntegramente para su venta en el Mercosur, pero con chances de cruzar el Atlántico.

Este proyecto le aseguró varios años más de vida a la planta de Alvear, en un contexto global de turbulencias. Y promete ser una fuente de futuros anuncios. De hecho, tanto Rocha como su antecesor Lourencon, desgranaron proyecciones optimistas para la operación argentina. Apoyada por una inesperada fortaleza de la demanda brasileña, hacia donde se dirige el 80 por ciento de la producción local, la cúpula de GM prevé superar el año próximo el récord de producción del año 2007 y exportar por 2.800 millones de pesos.

De mantenerse esta tendencia, en la compañía descuentan que el año próximo será necesario ampliar la fábrica con inversiones adicionales a la de 500 millones de pesos que se desembolsó para desarrollar el Agile. La movida no sólo apunta a ganar escala sino, posiblemente, a desarrollar nuevos modelos de la familia Viva y otros productos, como el caso de una pick up.

El proyecto Viva significó un salto cualitativo en el posicionamiento de la operación sudamericana de GM. Mientras la casa matriz se debatía entre la vida y la muerte, por primera vez un producto se desarrollaba íntegramente en el Mercosur y para el mercado regional.

Rocha, quien participó del start up de la planta de Alvear en el año 95, recorrió todas las divisiones mundiales de la automotriz hasta recalar en el cuartel general de Detroit, donde se encarga del control de los nuevos proyectos en el mundo. Desde ese lugar, fue uno de los padres del proyecto Viva y tiene alguna de las llaves que abre el lanzamiento de nuevos modelos. Su desembarco en la región, en ese contexto, no es un dato menor.

Por lo pronto, Lourencon, quien próximamente dejará su cargo en Argentina para asumir la presidencia de la corporación en Sudáfrica, presentó proyecciones optimistas. Dijo que en octubre, por primera vez en el año, la producción de autos superó a las del mismo mes del año anterior. Señaló que fue un punto de inflexión respecto de la crisis y aseguró que, gracias al proyecto Agile, se incorporaron más de 500 trabajadores a la compañía y se involucró a más de 100 proveedores.

"Este año GM Argentina realizó compras a proveedores locales por mil millones de pesos y el año próximo se incrementarán a 1.500 millones de pesos", dijo.

Proveedores

El 19 de noviembre, GM Argentina realizará una nueva ronda de trabajo con autopartistas locales, en busca de aumentar la integración nacional en el modelo Agile. La presidenta Cristina Fernández celebró ayer que la compañía "pasó en 10 millones de dólares" la meta para comprar autopartes locales contemplada en el convenio con la Ansés.

Comentá la nota