Pretenden usurpar terrenos comunales en el barrio Mara

Se trata de lotes destinados a una escuela y sala médica. Eduardo Bidondo habló de "vivillos políticos" que incentivan estas acciones.
Una especie de guardia permanente ha decidido mantener la Municipalidad, ante la amenaza de usurpación manifestada por al menos unas 8 familias en terrenos de propiedad comunal, ubicados en el barrio Mara, a la altura de calle Bélgica al 2.700.

Si bien desde el Ejecutivo se ha decidido no retirar del lugar los postes con alambres colocados por los ocupantes ilegales ni desmontar la precaria vivienda armada con tela sobre uno de los terrenos, se controlará que no se inicie la construcción de ninguna obra que pueda tomar carácter "permanente"; vale decir, montada con ladrillos o con chapas.

En las últimas horas, el municipio había tomado una intervención más drástica, al detectar los primeros intentos de marcar los terrenos, procediendo al retiro de postes y alambres mediante el uso de maquinaria municipal, con el apoyo de algunos patrulleros.

"Ya quitamos una vez todo, pero la gente insiste en marcar lotes. Así que, luego de hablar con ellos, decidimos no hacer más nada, aunque sí impediremos que se levante obra alguna", señaló a este diario Eduardo Bidondo, titular de la delegación Norte.

El funcionario definió como "entendible" la necesidad de la gente de disponer de una vivienda y reconoció que muchos de los vecinos en cuestión tienen urgencias reales, aunque rechazó el método elegido para solucionar sus problemas.

"No vamos a permitir este sistema de apropiarse de terrenos que no les pertenecen. Además, estas tierras están reservadas para la construcción de una escuela y de una sala médica", agregó el delegado.

Respecto de los ocupantes, Bidondo señaló que algunos de ellos están identificados como partícipes de otras acciones similares.

"En estos casos, aparecen muchos usurpadores "tradicionales", incentivados por algún vivillo (sic) político que los manda a ocupar terrenos con la idea de que, después, el Estado termina haciéndose cargo de todo. No sé cómo sería antes, pero nosotros no lo vamos a permitir", agregó Bidondo.

No obstante lo delicado de la situación, el funcionario mantuvo una reunión con las familias, tratando de aportar alguna solución a sus necesidades.

"Intentamos encontrar alguna salida, aunque es claro que la Municipalidad no tiene capacidad para darles una respuesta concreta. Por eso no vengo con promesas y tampoco soy un Rey Mago", indicó.

Las usurpaciones de terrenos se vienen registrando en nuestra ciudad con mucha intensidad, en los últimos dos años, tanto en tierras fiscales como privadas. El jefe comunal Cristian Breitenstein se manifestó, en su oportunidad, con mucha firmeza sobre no permitir esta práctica, habiendo intervenido de manera decidida en hechos registrados en los barrios Vista Alegre, Villa Rosas y Noroeste.

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