"Pretendemos una salud para todos y no una salud para pocos".

Lo afirmó el funcionario en el marco de su explicación de la necesidad del arancelamiento. A su criterio, deben ajustarse tres variables relacionadas con sendos sectores sociales (los que cuentan con la cobertura de la seguridad social y la medicina prepaga; los que no poseen estos beneficios pero concurren al nosocomio y los indigentes) para mejorar los ingresos del Hospital y así brindar una mejor cobertura en la atención a la salud pública.
En nuestra edición de ayer publicamos la primera parte de una extensa entrevista que La Mañana mantuvo con el doctor Julián Tessari, director del Hospital 'Miguel Capredoni'. En ella el funcionario hizo un repaso sobre los avances realizados en el nosocomio durante el año pasado y adelantó algunos de los proyectos que barajan para 2009. Entre ellos destacó la posibilidad de implementar un Servicio de Emergencias que reemplazaría al funcionamiento actual de la Guardia.

El nuevo servicio, de llevarse a la práctica, comprendería una Guardia pero para casos graves, Terapia Intensiva y traslados. Para no dejar sin atención a todos aquellos pacientes que concurren por 'dolencias menores' se estudia también la puesta en práctica de un Hospital 'de 24 horas', con atención en consultorio en horas en las que habitualmente, por estos días, no se brinda. "De esta manera se ordenaría mucho el trabajo dentro del nosocomio" y se podrían superar "las desprolijidades que tenemos ahora, que no son del agrado de la población ni de quiénes trabajamos aquí", manifestó el médico clínico.

"Por supuesto que esto requiere de más recursos humanos y ahí es donde se presentan las dificultades. Es un problema que no tiene Bolívar solamente, lo cual no es ningún consuelo tampoco.

Cuando uno evalúa lo que pasa en otros municipios o a nivel nacional se encuentra con esta misma problemática: no hay gente que pueda venir a poner su cuota de trabajo en este tipo de proyecto. A mi me gusta decir que la medicina es socialista y la sociedad es capitalista; qué pasa entonces, los sueldos son bajos o adecuados a lo que dice la ley de carrera médica pe-ro para que un profesional venga a instalarse a Bolívar necesita de cierto nivel de ingresos que le permitan costear su casa, la educación de sus hijos, etcétera. Además es lógico que quiera evolucionar económicamente; para eso, históricamente, uno trabajaba en el Hospital y después tenía su actividad privada.

Hoy en día tenemos una realidad que marca que el Estado se tiene que hacer cargo porque la actividad privada, en muchos casos, ha sido deficitaria; pero el Estado se maneja con un presupuesto que surge de dos partes, de la Provincia y del aporte de los vecinos. Y por eso se está estudiando cómo mejorar los ingresos dentro del Hospital. Ahí es donde empezamos a hablar de arancelamiento".

¿Qué opinión tenés al respecto?

-Arancelamiento es una palabra que no me gusta; hace 30 años significaba discriminar de alguna manera la posibilidad de ingreso a un determinado lugar de acuerdo a los recursos que dispusiera la persona. Uno ha luchado para que no se arancele la Universidad pública, para que la Educación siga siendo pública y para que la Salud también siga siendo pública y manejada por el Estado. La Constitución lo dice, además: el Estado se debe encargar de la Educación, la Salud, la Justicia y la Seguridad, arbitrar los medios económicos para que todo pudiera funcionar con normalidad.

Pero la realidad es que, por lo menos en Argentina y hablando de la salud, se la haya vapuleado, desmerecido, disminuido y hasta tuvimos un ministro de Economía, Domingo Cavallo, que dijo que los científicos mejor lavaran los platos en vez de pretender otras cosas. Esa frase resume una creencia generalizada de una mentalidad neoliberal; neoliberal para países como el nuestro, porque en países desarrollados que se aplican políticas neoliberales se les da otra preponderancia a la ciencia.

El arancelamiento, en este momento, implicaría tener un justo pago de lo que se hace dentro del Hospital. De alguna manera ya está un poco arancelado: tenemos convenios que rigen para aquellos beneficiarios de la Seguridad Social y estamos poniendo todo en sistema. Muchas personas no quieren decir que poseen determinada obra social y por ello debimos incorporar listados informáticos de los asociados a cada una de esas prestadoras de salud. Pero esa es la mentalidad de muchos. No tenemos incorporado que la salud tiene un costo.

Con respecto a las prepagas, estamos haciendo convenios, lo cual también resulta muy dificultoso. Tanto la Seguridad Social como la medicina prepaga al Estado le pagan precios ridículos (la relación es de 10 a 1 respecto de la medicina privada), pero cuando el Hospital tiene que comprar insumos se nos cobra a valores internacionales y se produce un desfasaje enorme. Asimismo, se están profundizando los convenios con las ART, otro tema muy importante y así cubrimos un vasto sector.

Otro sector, el de los indigentes, palabra que tampoco me gusta y prefiero decir que son personas que no han tenido la posibilidad de ser incluida en algún sistema, y no tiene recursos para su manejo. Todos los recursos se emplean para favorecer ese sector y para eso necesitamos tener las cosas claras como un registro coherente de quiénes son realmente las personas que necesitan ese tipo de cobertura.

Hay una frase muy linda que se usa en Bolívar y que es 'nos conocemos todos'; lo cual es cierto. Hay gente que viene al Hospital y pretende ciertas cosas, como determinados medicamentos que pueden útiles a familias que verdaderamente no tienen recursos económicos, cuando pueden adquirirlos y presenta la exigencia de que se los otorgue porque tiene determinada categorización en el carnet. Eso seguramente se va a mejorar y así cubriríamos los dos sectores básicos.

Después viene un sector intermedio, que no tiene obra social ni pre-pagas y que concurre al Hospital. Creemos que ese sector, mediante algún sistema, debiera de abonar los gastos mínimos que ocasiona su atención. Esa será otra fuente de ingresos, y de conflictos.

Con respecto a los posibles conflictos, creo que se debe trabajar en la concientización de la gente. Nosotros pretendemos una salud para todos y no una salud para pocos, pero no tiene que ser en desmedro de la calidad; tiene que ser una salud para todos, con calidad para todos. En ese sentido entiendo el arancelamiento.

Además, lo importante de arancelarlo, sumado a la labor encomiable de la Cooperadora y a las demás vías de ingreso que posee el Hospital, nos permitiría promover el ingreso de una tecnología superadora así como de los recursos humanos que necesitamos. Olvidé decir que durante 2008 también se renovó buena parte del servicio de anestesiología; si bien teníamos equipos que daban seguridad a nuestros profesionales, no contaban con las últimas características tecnológicas. Este año se incorporarán nuevos elementos para ese mismo servicio.

Además, en función de la necesidad de recursos humanos, tiene que haber una política de reestructuración de servicios y para poder cumplir con el sueño del Hospital de '24 horas'.

Por lo tanto esta explicación que acabás de dar debe ser tomada en cuenta a la hora de explicar los motivos del proyector de arancelamiento, que ya ha generado polémicas.

-Todo esto tiene evidentemente un momento político. Yo, como director del Hospital, me abstengo de participar en política porque quizás no esté preparado para eso; yo tengo mi ideología, sé lo que quiero, pero hay instancias que respetar y el Concejo Deliberante deberá discutir el proyecto.

Pero también se que la salud pública tiene algo maravilloso y es que nos iguala a todos, todos tenemos los mismos derechos y los mismos deberes. Los que creemos que todos somos iguales, la salud nos da la oportunidad de desarrollarnos, sin necesidad de 'meter' ideología en el medio.

En la igualdad de derechos y deberes se conjuga el arancelamiento, esa palabra contra la que hubiera luchado hace 30 años pero que hoy tomo de otra manera. En este caso, a las crisis el Estado le tiene que oponer más Estado y para ello necesita recursos, si es que queremos mantener un servicio de excelencia. Ahora, si lo que quiere el pueblo de Bolívar a través de sus representantes es empequeñecer el Hospital, también se puede hacer. Por eso digo que hablar de salud es hablar de solidaridad y el pueblo de Bolívar tiene que ser solidario; pero para eso tenemos que ser claros: el que no tiene recursos económicos debe recibir atención gratuita, pero el que los tiene o posee cobertura de obra social, medicina prepaga o ART debe abonar como corresponde. No nos tenemos que estar mintiendo entre nosotros.

En lo que hace a la gestión de políticas de Salud y la organización de campañas, ¿si existiera una Secretaría de Salud allanaría el camino?

-Yo creo que la Secretaría de Salud es un área importante porque es la que debe manejar las políticas de salud de un Partido, por lo tanto, no sólo se ocupa de lo que le pasa al Hospital sino que su función va mucho más allá. Tiene que atender qué pasa con el agua, qué medidas imple-mentar en cuanto a la alimentación, qué convenios se pueden suscribir con distintas cámaras.

La Secretaría de Salud es la que debe elegir su equipo de trabajo, designar al director del Hospital y a otros funcionarios, promover reuniones donde intercambiar opiniones y así establecer una política de salud coherente.

Le restaría además la responsabilidad al Hospital de velar por campañas preventivas, que si bien es cierto que le competen, hoy es uno de los pocos estamentos oficiales que puede gestionarlas.

-Sí. De cualquier manera, la salud pública se define por un sistema que incluye promover, prevenir, curar y a-tender las secuelas. La prevención es para mí, como director del Hospital, muy importante porque debo trabajar en ella; si me va mal, me va mal a mí y no porque no exista secretario de Salud.

Yo tengo que establecer niveles de prevención, tengo que tener planes para combatir el VIH-Sida y por ello me debo relacionar con Educación o con otras á-reas; tengo que trabajar con Bromatología para atender al Síndrome Urémico Hemolítico; y demás. Eso también nos corresponde como Hospital.

Lo ideal sería, si hubiera un secretario de Salud, poder dirigirme a él solicitando por una determinada campaña preventiva y pedirle que me gestione los panfletos, los afiches, los coloque y reparta en los lugares indicados, etcétera. Esa parte no la tengo, pero sí tengo gente en el Municipio que trabaja arduamente en tal sentido.

La última, si tuvieras que definir cómo se encuentra y cuál es la proyección de la salud pública en Bolívar, ¿qué tendrías para decir?

-Yo pretendo que la salud pública de Bolívar no sienta que se está haciendo cargo de la salud de Bolívar, que es lo que pasa hoy. Pretendo que Bolívar tenga una salud pública que lo proteja, que le prevenga las enfermedades, que las cure si es necesario y posea un centro de rehabilitación.

Hoy en día el Hospital se está haciendo cargo de toda una problemática social, estamos atendiendo a destajo, necesitamos recursos humanos, nos ocupamos incluso de ciertas cuestiones asistenciales.

Hoy en día nos estamos haciendo cargo de todo; pretendo que naturalmente la medicina de Bolívar pase por el Hospital.

Comentá la nota