Presupuesto participativo: este año no se sumarían nuevos proyectos

La frase la pronunció el coordinador de la iniciativa, quien habló de "fracaso" y de falta de capacidad productiva por parte del municipio. Aseguró que solo se realizó el 25% de las obra.-
Las obras del presupuesto participativo y la lentitud con la que están siendo llevadas a cabo fue un tema polémico que tocó de cerca tanto al gobierno municipal como a los concejales opositores, cuando tácita o explícitamente se culparon los unos a los otros. Consultado por El Atlántico, el intendente Gustavo Pulti había mencionado que la demora en la ejecución de las obras estaba relacionada con el retraso con en el que se sancionó el presupuesto municipal. Esto desató una catarata de réplicas y pedidos de informe por parte de los ediles que se sintieron atacados con estas declaraciones.

Ahora, un nuevo actor se sumó a la problemática. Se trata de Luis Grasso, coordinador del presupuesto participativo, quien no sólo apuntó a las distintas secretarías de la comuna a cargo de ejecutar las obras, sino que también desmintió las palabras de Pulti que en septiembre mencionó que se habían concretado el 50% de las obras. Grasso aseguró que hasta el momento sólo se realizó "alrededor del 25% de un total de 140 trabajos previstos" y advirtió que este año no se llamará a los vecinos a elegir nuevas obras ya que se calcula que las de 2008 terminarán recién en 2010.

En declaraciones a Radio Nativa, Grasso instó a los vecinos a "mirar a los secretarios" y a preguntarle a ellos "por qué no ejecutaron las obras que les mandamos desde la Secretaría de Economía y Hacienda en enero de este año".

El coordinador detalló que el año pasado se realizaron ensayos para determinar cómo funcionaba la herramienta, lo que dio como resultado que existía una buena participación y la posibilidad de formular 140 proyectos durante 2009, que nacieron de la decisión de las 13 subzonas que había en la ciudad. Según entendió, "el problema fue que la Municipalidad no tuvo la capacidad de responder".

"Lo razonable –continuó- era que las diferentes secretarías tomaran los proyectos en enero, en marzo tuvieran un diseño de respuesta y en abril o mayo comenzaran las respuestas, pero esto está ocurriendo recién ahora".

A su entender, el problema se originó porque la Municipalidad "no tiene dinero para este gasto y tampoco la capacidad operativa para producir", aunque aclaró que el compromiso asumido se mantendrá "pero en plazos más largos de dos años".

Grasso cuestionó la organización de la comuna al mencionar que "está preparada para contratar a empresas privadas y no para hacer las cosas por sí misma". En este sentido, resaltó que "no hay cientos de obreros trabajando como para arreglar cinco plazas en simultáneo o varios grupos para trabajar en varios frentes de poda, por ejemplo. Todo eso gira en torno a licitaciones que se llaman tras decisiones lentas".

Al mismo tiempo, Grasso fue un poco más allá y describió al funcionalidad de la Municipalidad como "una especie de archipiélago": "(Es) un conjunto de islas más o menos conectadas en donde cada vez que uno quiere pasar de una secretaría a otra debe cruzar un océano, y no una unidad en donde hay una mesa en donde todo el mundo se junta y planifica".

"No tenemos capacidad operativa, tenemos una incoordinación general entre las secretarías y no hay equipo de producción", insistió.

Respecto del porcentaje ejecutado hasta el momento de las obras del presupuesto participativo, el coordinador estimó que apenas ronda el 25%, mientras expresó su disconformidad por este número. En esta línea, desestimó que en diciembre, tal cual estaba previsto, se vaya a convocar nuevamente a los vecinos: "No vamos a cometer la impudicia de llamar a los vecinos sin hacer primero las obras que, calculamos, concluirán en 2010", subrayó.

En cuanto a los fondos en sí destinados al presupuesto participativo, Grasso explicó que "cuando se dice que hay $ 5 millones significa que hay una autorización del Concejo Deliberante para gastar ese dinero". Y añadió: "Quien crea que hay $ 5 millones guardados en una cajita, listos para ser utilizados, no comprende el funcionamiento de la administración pública".

Para concluir, describió al proyecto, desde el punto de vista personal y técnico, como "una experiencia muy interesante", pero no porque fuera un éxito, "sino porque fracasó".

"Esto sucedió porque la administración municipal había sido preparada y devastada para ser utilizada por empresas privadas, sin el desarrollo de políticas de estado; no había un sólo obrero capaz de pintar un juego en una plaza", finalizó.

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