Presupuesto 2010 de la Nación prevé ayuda a provincias para cubrir déficit y pagar salarios

Córdoba debe pagar a la Nación alrededor de 1.300 millones de pesos en concepto de deuda, sumados capital e intereses. Los estados subnacionales podrán de esta manera reestructurar sus deudas, aunque la norma no es obligatoria para la Rosada.
La Provincia de Córdoba podrá beneficiarse, una vez que el Congreso Nacional apruebe el Presupuesto 2010, con los artículos que implementan un programa para "asistir a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con financiamiento para la atención del déficit financiero y para regularizar atrasos de tesorería en concepto de salarios y servicios esenciales, de acuerdo a las posibilidades financieras de la Nación".

La medida cabalga al medio de la propuesta de flexibilización de la Ley de Responsabilidad fiscal que fogoneaba el gobernador de Mendoza, Celso Jaque y otros mandatarios, calificada como "insuficiente" en Córdoba; y no llega a la audacia de firmar un nuevo pacto fiscal como propuso Juan Schiretti, para solucionar vencimientos de deudas provinciales por valor de 15.000 millones de pesos en el 2010.

En el artículo 74 del Presupuesto nacional, se establece que será el Ministerio de Economía y Finanzas el facultado para "modificar las condiciones de las deudas que mantienen las jurisdicciones provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el Estado Nacional, el que en cada oportunidad determinará de acuerdo a sus posibilidades".

"Se podrá acordar la quita, espera, remisión y novación de deudas, tanto de Capital como intereses, así como atender a su vencimiento las obligaciones que en cada caso se determinen cuando hubieran sido contraídas originalmente con garantía del Estado nacional", expresa el artículo.

Córdoba debe abonar a la Nación en concepto de deuda unos 1.300 millones de pesos, sumados capital e intereses, lo que se considera un endeudamiento excesivo por las dificultades financieras que atraviesa esta Provincia, aunque también hay otras diez (principalmente Buenos Aires) que tienen turbulencias con sus números.

Schiaretti al pedir un nuevo pacto fiscal se refería a la reestructuración de la deuda de unos 7.000 millones de pesos, con la eliminación de la indexación por CER y la marcha atrás de la pesificación asimétrica (1,40 por peso, cuando a las empresas privadas se les concedió el 1 a 1".

De hecho las cláusulas incluídas en el Presupuesto abren la puerta para la reestructuración de la deuda, que estará condicionada un acuerdo político, un ítem en el que el gobernador provincial tiene algunos inconvenientes debido a su alejamiento del grupo de gobernadores que asisten siempre a las "tertulias" en la Casa Rosada.

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