Los préstamos y la morosidad van de la mano

La provincia creció en la cantidad de dinero que los bancos prestaron a individuos y empresas, pero también elevó alarmantemente sus niveles de morosidad. Conozca cómo está San Juan en comparación al resto del país.
La cultura oriental sostiene que todo lo bueno conlleva algo malo y viceversa. Algo similar se puede decir de los datos conocidos a mediados de la semana pasada sobre la realidad del sistema financiero local, provincia por provincia.

San Juan nunca ha brillado por ser una jurisdicción que se destaque demasiado por su ritmo y nivel de actividad bancaria. De hecho, si medimos en nivel de actividad por cantidad de préstamos colocados por la banca, la provincia sólo tiene una participación del 0,8% en el total del país. En tanto, otras provincias como Mendoza, Córdoba, Buenos Aires y Capital Federal nos superan con el 3,1%, 5,3%, 20%, y 40,2% en nivel de participación respectivamente.

Pese a esto, durante el año pasado, los préstamos otorgados por los bancos que operan en la provincia a empresas y familias de San Juan aumentó casi un 30%. Esta cifra representó -según datos oficiales- un monto total superior a los $747,5 millones en comparación a lo hecho en 2007.

Si bien el dato es positivo, en términos de poder medir la evolución del nivel de actividad financiera de la provincia, la noticia fue opacada por otro dato: la morosidad.

A partir de información del Banco Central, un informe de la consultora Economía & Regiones difundió la semana pasada un ranking de incumplimiento y faltas de pago de los préstamos que toman los argentinos ante los bancos. Para sorpresa de algunos, y de otros no tanto, San Juan figura en la cima del ranking como la provincia con mayor morosidad del todo el país alcanzando el 20% en promedio.

Con esta "entrada", pasamos al "plato fuerte" y veremos en qué lugar se encuentra San Juan en comparación al resto de las provincias en niveles de morosidad y créditos otorgados.

Nº 1 en morosidad

No es el ranking que mejor habla sobre la responsabilidad de los sanjuaninos a la hora de honrar sus compromisos.

La provincia ocupa el puesto Nº 1 en la tabla de las provincias con más incumplimiento en los pagos de los préstamos que tomaron. Y esto sucede tanto en los créditos tomados en moneda local, como también para los tomados en dólares. De esta forma, la morosidad para los créditos en pesos llegó al 17,6%, mientras que para los préstamos en dólares tocó el 37,9%.

El resto de las provincias importantes como Mendoza, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe sólo tienen una morosidad del 9,4%, 6,4%, 5,8% y 5,3%, respectivamente.

Según supo P&E, un factor del alto incumplimiento puede deberse a que gran parte de los asalariados sanjuaninos trabajan en el sector público. "Si el tomador del crédito pactó el mismo a tasa variable, las cuotas pueden haberse incrementado en el último año, mientras que su salario no. Y esto puede ser un factor del atraso en los pagos mensuales de los préstamos hacia los bancos", sostuvo un analista financiero al ser consultado.

Créditos mal, pero bien

El nivel de financiamiento bancario en San Juan siempre ha sido bajo.

Históricamente, San Juan siempre se ha caracterizado por ser una jurisdicción donde los depósitos que se efectúan superan ampliamente a los créditos que se otorgan. Para ponerlo en palabras más simples y sacando un promedio, en la provincia de $10 que se depositan solamente $3 se prestan.

De esta manera, de los $2.049,6 millones que se depositaron en los bancos públicos y privados que operan en San Juan, sólo se llegó a prestar $747,5 millones. Esto representó una cifra 29% mayor a lo hecho durante 2007.

En el desglose por segmentos, se observa -según datos del Instituto de Estadísticas de San Juan- que más de la mitad del dinero que se otorgó por los bancos fue destinado a créditos de consumo (53%). En segundo lugar, y algo lejos, las entidades financieras prestaron a empresas de servicios y a industrias por un 14% y 11% respectivamente (o lo que es lo mismo: $107,9 millones y $78,5 millones a cada sector).

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Todo tiene su parte mala y parte buena. Y este caso no es la excepción. El aumento en los niveles de intermediación financiera en San Juan es positivo, pero adjuntó un crecimiento en la morosidad.

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