Presos denunciaron apremios ilegales y se constató que dos de ellos presentan fracturas

Tras el intento de motín que tuvo lugar la pasada semana hábil en la unidad de detención de la ciudad de Ushuaia, las autoridades penitenciarias aplicaron como castigo el traslado de los presuntos cabecillas de los desmanes, hacia la Unidad de Detención Nº1 en Río Grande. Al arribar a la sede penitenciaria, se constató que el recluso José Cancino presentaba numerosos golpes, por lo que fue trasladado a la guardia del Hospital Regional donde se le constató una fractura de mandíbula. Al menos tres reclusos denunciaron apremios ilegales.
De esta manera fueron trasladados hacia la Unidad de Detención Nº1 los internos José Cancino, Sergio Solís y un sujeto de apellido Montoya.

A su arribo a la Unidad de Detención Nº1, el recluso Cancino fue trasladado al Hospital Regional Río Grande ante dolores que acusaba en el rostro, detectándose que este individuo presenta una fractura de mandíbula, así como excoriaciones y golpes en vastos sectores del cuerpo.

Acto seguido, Cancino fue trasladado al Juzgado de Ejecución de Penas, donde se entrevistó con el Dr. Federico Carniel, quien a través de un exámen del perito forense constató esas lesiones y dio acción al juzgado en turno para investigar la situación por presuntos “apremios ilegales”.

En tal sentido trascendió que el interno Montoya también presentaría fracturas en una de sus manos, entre otras lesiones, por lo que esta situación es seguida de cerca por parte de la Justicia.

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