Presiona el campo con un acto el viernes

Presiona el campo con un acto el viernes
La Presidenta aún no citó a una reunión
Ante la falta de respuesta, el campo le pone límite a la posible reunión con la presidenta Cristina Kirchner: el próximo viernes.

Ese es el día en que la dirigencia agropecuaria se congregará en un acto en Leones (Córdoba), y de la convocatoria o no de la Casa Rosada dependerá el tono que le darán a los discursos los cuatro presidentes que representan a las entidades de la Comisión de Enlace.

Desde Balcarce 50 aún no salió una definición. "Necesitamos allanar el camino para terminar con las desconfianzas", dijo anoche un ministro a La Nacion. Y agregó que se está "muy cerca" de acordar una agenda para tratar en un eventual encuentro.

La posibilidad es que la reunión se produzca pasado mañana, un día antes del acto agropecuario.

Es, nada menos, que el día del cumpleaños de la Presidenta. Otra alternativa que se manejaba ayer en la Casa Rosada era esperar hasta después del acto del viernes.

Pero el Gobierno quiere tener cerrado un mínimo de acuerdo para que el encuentro no fracase antes de comenzar. Según dijeron a LA NACION desde las entidades agrarias, si la reunión no es con la Presidenta, necesitarán salir de ese encuentro con alguna respuesta concreta a sus reclamos.

Mensaje

Ayer, la Presidenta volvió a enviar un mensaje al agro, previo a la posibilidad de recibirlos. No habrá rebaja en las retenciones, tal como venía pidiendo el campo.

"¡Sería fantástico poder decirles a todos que nadie paga más impuestos! ¡Qué cosa más maravillosa para un político antes de las elecciones que decir que nadie va a tener obligaciones ni nadie va a tener responsabilidades!", enfatizó Cristina Kirchner durante un acto en la quinta de Olivos, en el que anunció obras para la provincia de Entre Ríos.

"Todos sabemos que estas cosas no pueden ser", descartó de plano. Y reiteró: "Es necesario un manejo responsable de los recursos del Estado".

El campo ya entendió el mensaje y de a poco bajó los decibeles sobre su primera condición de hablar de retenciones. Toda la Mesa de Enlace estaba esperando la palabra de Eduardo Buzzi, el presidente de la Federación Agraria, que venía reclamando con dureza que en la reunión se hablara de una rebaja en el impuesto a las exportaciones de soja.

Ayer, Buzzi volvió a descomprimir la situación en la tensa espera que se abrió tras la postergación del paro. Dijo que existían "otras alternativas" de ayuda para el sector. Aunque consideró que las retenciones son "inevitables", no quiso condicionar el diálogo a ese tema excluyente (ver aparte).

Los dirigentes del campo han apostado al diálogo esta vez, sabiendo que el Gobierno necesita una mano tendida para descomprimir la tensión justo cuando comienza a sentirse con mayor intensidad los efectos de la crisis económica global en la Argentina.

La Presidenta ya había expresado su negativa a bajar las alícuotas en la reunión que mantuvo el jueves pasado con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, que le llevó a la Casa Rosada ese reclamo.

Pero la jefa del Estado justificó su negativa en que la suspensión por 180 días que pedía el mandatario socialista implicaría una resignación de recursos de 17.500 millones de pesos.

La fecha

Una posibilidad que fuentes oficiales esgrimían ayer era que recién mañana se dé a conocer la fecha de la reunión. Es costumbre de los Kirchner no anticipar demasiado sus jugadas.

El Gobierno pretende tener lista una batería de medidas que el campo considera más urgentes. En eso trabaja gran parte del gabinete, con sondeos reservados con algunos interlocutores de las entidades. Habría acuerdo para elevar el monto que recibe el productor lechero y se estudia una reducción en el encaje que estableció el Gobierno para la exportación de carne, que no complique el abastecimiento en el mercado interno.

Ayer, la Presidenta se reunió con Eduardo Sánchez, vicepresidente de Coninagro, la entidad más cercana al Gobierno, con quien firmó un acuerdo para incrementar los subsidios al sector vitivinícola.

Según dijo Sánchez a la salida del encuentro, no hubo aún una convocatoria de la Casa Rosada. "Las entidades están muy dispuestas a charlar con los funcionarios que haga falta", sostuvo, y adelantó que no había hablado con la jefa del Estado de los problemas generales del campo. Eso sí, volvió a colocar en Balcarce 50 toda la presión. "Estamos esperando qué define el Gobierno."

Ayer, Cristina Kirchner pidió "responsabilidad" y "solidaridad" frente a la crisis.

Y en lo que pareció un mensaje más al campo, sostuvo: "Son dos de los atributos que más está necesitando hoy el pueblo argentino por parte de sus dirigencias, sean políticas, sean sectoriales o sean institucionales", reclamó, a tono con lo que había dicho la semana pasada, cuando pidió ayuda y el campo postergó el paro que tenía previsto anunciar.

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