La presión sindical busca manejar el presupuesto.

La presión sindical busca manejar el presupuesto.
La dirigencia estatal neuquina se concentra en defender mayores ingresos para los empleados públicos, para fomentar el consumo interno y la economía provincial. El razonamiento es primario pero insistente: sacarle a las petroleras y derramar el beneficio sobre los estatales.
La visible protesta estatal en Neuquén, repartida entre los tres sindicatos más grandes en cantidad de afiliados (ATE, UPCN y ATEN) se ha concentrado una vez más en presión para intervenir en la fijación de políticas presupuestarias, cada uno con su enfoque de lo que debería hacerse para incrementar recursos y redistribuir el ingreso en la provincia.

Los docentes de ATEN, que este lunes manifestaron en las calles y frente a la Casa de Gobierno, han hecho eje en la justificación de su pedido de 45 por ciento de incremento salarial, en el presunto beneficio que ocasiona para la provincia que los salarios estatales le dan sentido al “compre neuquino”.

El primario razonamiento indica que los maestros “compran” en Neuquén. Y que esto en sí mismo “redistribuye” los ingresos provinciales, beneficiando a comercios, empresas de servicio, etc.

ATE busca el mismo razonamiento, un poco más detallado en sugerir políticas de Estado. Como reafirmó Ernesto Contreras este lunes en la radio LU5, en un largo reportaje que sirvió para una exposición de filosofía político-sindical, para el gremio la base es sacarle más plata a las empresas petroleras, y ponerla al servicio de los empleados públicos, para que éstos mejoren su calidad de vida y consuman y gasten en la provincia.

Los dos gremios fundamentan esta visión de la política y la economía provincial en la importancia del consumo interno, y de que la riqueza que se produce en Neuquén quede aquí y no se vaya “afuera”.

En UPCN, se tiene una visión con diferencias respecto de los otros dos sindicatos. Discuten en principio una mayor eficiencia en el Estado, a partir de una política que mejore su recurso humano, y anule los “focos de corrupción” que según el gremio se fomentan desde la conducción política e incluso desde alguna dirigencia sindical.

En donde todos coinciden, con diferencias y todo, es en que los sindicatos deben participar de las decisiones políticas que hacen al manejo de la provincia. En algunos casos, se opina que directamente; en otros, a partir de la participación política de cuadros sindicales, por ejemplo, en las bancas legislativas.

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