Más presión de Occidente a Irán

Las grandes potencias buscan que Teherán detenga el enriquecimiento de uranio antes de fin de mes
TEHERAN.- En un intento para evitar que se venza el ultimátum impuesto a Irán por el presidente norteamericano Barack Obama para negociar sobre su plan nuclear, que caduca a fines de mes, las grandes potencias convocaron ayer a una reunión urgente a Teherán tras rechazar por insuficiente su última propuesta.

"[El documento iraní] no es una respuesta a las preguntas sobre el programa nuclear. Está mucho más centrado en las cuestiones globales que en lo nuclear", declaró ayer Cristina Gallach, vocera del jefe de la diplomacia europea Javier Solana, y anunció que las grandes potencias (Rusia, Francia, China, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania) pidieron "lo antes posible" una reunión con los negociadores iraníes.

En su documento, Irán propone definir "un marco internacional para impedir la investigación, la producción, la tenencia y la multiplicación de armas nucleares".

Pero no dice que tenga previsto cesar en sus actividades de enriquecimiento de uranio, tal como le reclama la comunidad internacional.

Por su parte, al hablar en el marco de la plegaria de los viernes en Teherán, el líder supremo iraní Ali Khamenei pidió firmeza para mantener "los derechos nucleares" de su país, que afirma que su programa de enriquecimiento de uranio, el mineral base de la bomba atómica, tiene objetivos civiles y no militares.

En cambio, dependencias de los servicios de inteligencia de Estados Unidos llegaron en meses recientes a la conclusión que Irán ya creó suficiente combustible nuclear para fabricar rápida, aunque riesgosamente, un arma nuclear, según publicó ayer The New York Times .

Pero nuevos informes de dichos servicios entregados a la Casa Blanca dicen que se detuvo de manera deliberada justo antes de los pasos cruciales para producir una bomba.

En tanto, y en una prueba del aumento de tensión con Teherán que supuso el rechazo de la última propuesta, el premier ruso, Vladimir Putin, consideró ayer en Moscú que Irán debe "mostrar moderación" en su plan nuclear y que un ataque a ese país sería "peligroso" e "inaceptable".

"Un ataque llevaría a una explosión del terrorismo y aumentaría la influencia de los extremistas", dijo Putin, con lo que pareció sugerir que las posibilidades de que Irán sufra un ataque militar aumentarán tras el vencimiento del ultimátum.

Tanto Israel como Estados Unidos admitieron que no descartan un ataque a las plantas nucleares iraníes para evitar que este país, cuyo presidente Mahmoud Ahmadinejad aboga por la destrucción del Estado judío, pueda obtener la bomba atómica.

Por ahora, las potencias estudian una nueva serie de sanciones, que se agregarían a las que ya fueron votadas en la ONU, y que se activarían tras el ultimátum. Entre ellas, figura un embargo sobre las exportaciones de combustibles y petróleo refinado hacia Irán. Este país produce crudo pero no tiene la capacidad suficiente para tratarlo para el consumo.

Comentá la nota