Más presión del gremio de Moyano sobre las distribuidoras de diarios

Hubo más bloqueos, amenazas de paro y negociadores encerrados.
Después de bloquear las plantas de distribución de diarios y revistas -entre ellas las de Clarín y La Nación-, y de amenazas de un paro que impediría hoy la distribución de las publicaciones, el Sindicato de Camioneros que conducen el líder de la CGT, Hugo Moyano y su hijo Pablo, anunció anoche que se instrumentará el pase de los choferes y auxiliares del sector a su gremio. Así lo acordó con cuatro de las seis cooperativas que distribuyen los diarios en la Ciudad. Una de las cooperativas que decidió no firmar permanecía bloqueada al cierre de esta edición.

A media tarde de ayer, los sindicalistas moyanistas anunciaron que hoy a las 0 hora iniciarían un paro que impediría la distribución de diarios y revistas. Y hubo un adelanto del mismo: bloquearon ya por la tarde a algunas de las distribuidoras.

La presión de Camioneros no se limitó a esos bloqueos y la amenaza de paro: durante horas impidió que los representantes de cuatro de las cooperativas pudieran salir de la sede de la calle Brasil (ver Seis horas...). Según testigos del encuentro, el vínculo se cerró cuando Pablo Moyano ingresó a la sede gremial.

Detrás de la movida se esconde una mayor presión del sindicalismo kirchnerista contra medios críticos con la gestión del Gobierno. El apriete de los camioneros de Moyano fue criticado por distintos actores políticos (ver La oposición...) y por la Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA), que mencionó la gravedad institucional de la medida (ver pág. 11).

La presión de ayer sobre los medios había tenido un duro antecedente el martes, en las plantas de distribución que los diarios y revistas tienen en el barrio de Barracas, que fueron bloqueadas por los gremialistas. Sindicalistas que responden a Moyano y se movilizaron en alrededor de 30 autos particulares intentaron cerrar los portones de Clarín y La Nación. "No te metas si no te querés comer un tiro", amenazaron a uno de los encargados de seguridad. Pudieron demorar la tirada hasta pasadas las tres de la mañana. Los cortes y las protestas (hubo militantes con bombos y banderas) no fueron impedidos por la Policía pese a la denuncia realizada por Clarín.

Aunque esos bloqueos finalmente se levantaron ayer por la mañana, la cuestión se volvió a agravar a medida que pasaban las horas. Fuentes de Camioneros dijeron que dos de las seis cooperativas que distribuyen los diarios en la Ciudad (en el país hay 16) firmaron su afiliación al gremio a las 5 de la mañana del miércoles. Sin embargo, desde la Sociedad de Distribuidores de Diarios, Revistas y Afines negaron la versión. Por la tarde, volvieron los bloqueos, la presión sobre la negociación y la amenaza de paro, que recién se levantó cerca de las 22 cuando parte de los distribuidores aceptaron firmar el acuerdo reclamado por el gremio.

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