Presión a grandes compradores de dólares para que los devuelvan

Se mantuvieron ayer los férreos controles sobre las empresas para que no compren dólares en el mercado.Pero Guillermo Moreno fue por más: obligó a que vendan lo adquirido en las últimas jornadas.El secretario de Comercio Interior tuvo inevitables choques con Martín Redrado, que le pidió que cesaran los llamados intimidatorios.
Todos los controles son poco útiles e incluso generan más nerviosismo entre ahorristas. • Los bancos tuvieron que pagar 26% por plazos fijos mayoristas para disminuir el goteo de depósitos y suavizar la fuga al dólar. • Se pudo marcar una baja a 3,33 pesos del dólar en casas de cambio, pero en un mercado vaciado y sin grandes jugadores. • Sin embargo, la sensación generalizada es que se trata de una caída artificial. • El gobierno pretende llegar al debate legislativo por el futuro de las AFJP, que tendrá hoy su primer capítulo en la Cámara de Diputados, con cierta tranquilidad en las variables financieras, aunque todo sea parte de una olla que cada día acumula más presión. • También el gobierno marcó el cierre en la Bolsa: compró acciones y el Merval subió 1,1%, cuando Wall Street caía 5%. • Todo un reino de fantasía.

Por: Luis Beldi

Al cambiar las reglas para hacer operaciones de «contado con liquidación» y poner controles rigurosos al extremo, el mercado cambiario redujo a un tercio su movimiento habitual. Los grandes no operaron.

Por eso el Banco Central no sólo pudo bajar el precio del dólar, sino que se dio el gusto de comprar, después de mucho tiempo, poco más de u$s 100 millones. Se obligó a empresas a vender los dólares comprados en el pasado. Para la mesa de dinero de la autoridad monetaria, era como estar en la isla de la fantasía, sin resistencia de los compradores y con el «bid» (demanda) de los monitores vacío. En el «offer», en cambio, estaban los que necesitaban pesos y no podían tomarlos en los bancos ante las elevadas tasas. El Central barría con esas ofertas.

De esta manera, la divisa cerró en el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, en $ 3,31, mientras en las casas de cambio cayó a $ 3,33. El día anterior se vendió a $ 3,38. Los ahorristas, agradecidos por el mejor precio, porque es una demanda que no cesa, que busca refugio. Y esto se nota en los plazos fijos, donde los bancos subieron la tasa a 26% para los grandes ahorristas para convencerlos de que renueven las colocaciones a su vencimiento. Los pocos «arbolitos» que se animaron a operar tenían un precio de referencia de $ 3,38.

Pero la baja del dólar no indica que la tranquilidad llegó al mercado, sino que desaparecieron las grandes manos. Es como la paz de los pueblos abandonados. Ha quedado un mercado reducido que beneficia al pequeño y mediano ahorrista que ahora consigue los dólares a menor precio. Por su mente no pasa dejar de comprar.

La reducción de negocios se observó en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), que operó tan sólo u$s 233 millones, cuando su nivel habitual se acerca a u$s 500 millones. El MEC, la plaza de los cambistas, movió u$s 170 millones, la mitad de lo que venía negociando hasta fin de la semana pasada.

Intervención

Con tan pocas manos activas, el dólar abrió a $ 3,30 en el Forex-MAE y se quedó quieto hasta las 14, cuando aparecieronalgunos compradores, entre ellos, el Central, que lo elevaron a $ 3,31.

El Central pudo intervenir cómodo y compró más de u$s 100 millones para elevar la divisa un centavo. Actuó como si la plaza cambiaria fuera una maqueta de la real y sus operaciones un modelo de simulación teórica.

Los que creían que el dólar a $ 3,40 era una meta del gobierno se equivocaron. Hoy no hay una estrategia definida; actúan detrás de los acontecimientos.

Pero no sólo bajó el dólar al contado. En el OCT-MAE, el mercado de futuros, el Central vendió alrededor de u$s 25 millones. Con ese poco dinero, monopolizó la mitad de las operaciones e hizo derrumbar el dólar en todos los fines de mes. Al 28 de noviembre, la divisa vale $ 3,3437 (-2,18%); para fin de año, $ 3,38 (-2,51%) y para fin de setiembre de 2009, $ 3,7866 (-3,22%). Hay que ver qué sucede en el futuro cuando aparezcan los grandes compradores.

Contado con liquidación

El achicamiento del mercado cambiario tuvo su correlato en el mercado de bonos, en particular, los nominados en dólares, que se utilizaban para hacer «contado con liquidación». Esta operación permitía evadir divisas al exterior, utilizando bonos en dólares de la deuda argentina. Cuando el Central sacó la circular que obliga a demostrar que los bonos que vendieron para hacer esta operación estaban en poder del vendedor por los menos 72 horas antes, todo se acabó, porque el movimiento se torna riesgoso. Da ganancias, cuando se entra y se sale en el día.

El BODEN 2012 es el bono posdefault más usado para hacer «contado con liqui». Los bonos del canje de la deuda bajaron. El Discount en pesos retrocedió 6% y el cupón PBI cayó 1%, pero con sólo $ 300 mil operados. El día anterior había movido $ 17 millones. Los bonos posdefault en pesos soportaron bajas de hasta 4,20%. El riesgo-país trepó 5,5%, a 1.715 puntos.

El mercado hoy desorienta por la ausencia de los grandes. Algunos creen que están armando un mercado paralelo para eludir los controles del Central. Otros dicen que se van a cuidar unos días.

Lo cierto es que los bonos argentinos, al perder la capacidad de hacer operaciones de «contado con liqui», parecen haber perdido el sentido de existir, porque no son buscados como activo de inversión genuina.

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