Presión de consumidores y legisladores para que el Gobierno suspenda aumentos

Asociaciones de usuarios, legisladores de la oposición y organizaciones sociales protestaron frente a oficinas estatales, con boletas que indicaban subas de hasta 760%
Un nutrido grupo de consumidores, movimientos sociales y legisladores de la oposición protestaron ayer frente a los entes reguladores de energía eléctrica (ENRE) y gas (Enargas) por los aumentos de más de 200 por ciento registrados en ambos servicios desde enero.

A las 15, columnas de manifestantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) de Raúl Castells, la CTA, la Corriente Clasista y Combativa, la Corriente de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, Barrios de Pie y otras organizaciones cruzaron a pie el microcentro para concentrarse en Suipacha al 600, frente a las oficinas de ambos entes. Allí los aguardaban asambleas barriales y consumidores “autoconvocados” de distintos puntos de la Capital y el Gran Buenos Aires, con las boletas que daban cuenta de aumentos exorbitantes entre sus manos.

Un vecino del bajo Flores, de apellido Pacco Rossel, mostraba su factura de Edesur de enero, que marcaba un consumo de 4.500 kw frente a los 500 kw habituales que emplea. ¿Aire acondicionado? “¡No tengo ni lavarropas!”, bramó Pacco Rossel, que pagaba $ 50 por bimestre y ahora le exigen $ 430, 760% más. Lo mismo ocurría con otros vecinos de la zona, que enarbolaban boletas con importes de hasta $ 1.000. La historia se repetía en Lomas de Zamora, Lanús, Ezeiza, Garín, Los Polvorines, Don Torcuato y Pilar.

En el palco armado ad hoc, el titular de Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), Pedro Busetti, organizador de la protesta, compartió cartel con diputados opositores como Carlos Raimundi (Solidaridad e Igualdad), Claudio Lozano (Buenos Aires para Todos), la ex kirchnerista Victoria Donda (Encuentro Popular) y la evangélica Cynthia Hotton (Pro). La mayoría venía de protestar frente a la sede del Indec por la intervención del organismo.

La titular del Centro de Educación al Consumidor, Susana Andrada, participó de la protesta: “Recibimos todo tipo de reclamos. Hay gente que pagaba 90 pesos por bimestre por la electricidad y ahora debe pagar $ 300. Los aumentos son, en promedio, de un 200%, aunque hay de todo”, dijo.

Las organizaciones de consumidores están atentas a lo que puede ocurrir con el gas. Si bien en la Capital y el Gran Buenos Aires aún no llegaron las boletas con el incremento, desde el interior del país ya comenzaron a denunciar subas igual de fuertes, debido a un doble aumento: por un lado, la implementación de un “nuevo cargo tarifario”, con el que el Gobierno pretende financiar un fideicomiso para la importación de gas y, por el otro, la suba del precio del fluido para los usuarios residenciales categoría R3, que consumen más de 1.000 metros cúbicos. En Jujuy, por ejemplo, Gasnor alertó que el incremento afectará a la mitad de los 60.000 usuarios residenciales.

Otras asociaciones de usuarios, afines al Gobierno, defendieron las nuevas tarifas. La presidenta de la Asociación de Defensa de Consumidores y Usuarios (Adecua), Sandra González, justificó : “Cualquier aumento es antipático y afecta a nuestros bolsillos, (pero) es preciso reconocer que es lo único que no aumentó en los últimos ocho años y que realmente necesitamos un sistema equitativo, solidario y redistributivo que privilegie al que menos tiene”. La Federación de Trabajadores de la Industria del Gas (Fetingra) envió una solicitada a los medios titulada “el gas es de todos” en la que aplaudió las subas

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