Presión del Central a los bancos por las cuotas de créditos a tasa variable

Pidió prudencia en la suba de las tasas, que en los últimos meses saltaron del 8 al 22%.
Los créditos hipotecarios a tasa variable son un problema que ya ascendió a la esfera oficial. Los fuertes aumentos de las cuotas que se registran desde la última parte de 2008 impactan, en mayor o menor medida, sobre cerca de 170.000 familias, tal como reveló Clarín el domingo pasado.

Ante ese panorama, el Banco Central tomó contacto con las principales entidades involucradas en esa operatoria y les pidió "prudencia" a la hora de recalcular las cuotas que deben pagar los deudores.

Según pudo saber este diario, el BCRA transmitió un mensaje muy claro: pidió a las entidades que tengan en cuenta el riesgo de morosidad que supone un fuerte aumento de las cuotas, y que tampoco se olviden de que las tasas de los plazos fijos (mayoristas y minoristas) dejaron atrás los picos de noviembre y hoy ya están al menos cinco puntos por debajo de los máximos de 2008 (ver infografía)

Una de las primeras entidades que decidió modificar las condiciones de los créditos fue el Banco Provincia. Ayer, el banco que preside Guillermo Francos anunció que todos los créditos a tasa variable pasarán a devengar una tasa de interés fija del 15% anual por el primer trimestre de 2009.

"Se decidió aplicar ese tope a todos los créditos vigentes". Agregó que "es una medida de carácter excepcional y se debe a la distorsión que se produjo entre la cuota y los ingresos de los 21.500 tomadores de este tipo de crédito". Francos aclaró que no recibió llamados del Central, pero sí del gobernador Daniel Scioli, que le pidió algún tipo de solución.

La denominada "relación cuota-ingreso" es lo que saltó por los aires con los ajustes de las tasas, que los bancos aplicaron a partir de la disparada de las tasas que se observó entre septiembre y noviembre. En esos meses estallaba la crisis internacional y aquí, además, se anunciaba la estatización de las AFJP.

Así, un deudor que destinaba entre el 30% y el 40% de los ingresos a pagar la cuota del crédito, debió destinar entre el 80% y el 90% de los ingresos. El riesgo de morosidad es altísimo, pese a que en el Central subrayan que, a nivel "sistémico", es una parte marginal de los créditos otorgados.

Los bancos privados por ahora no hicieron ningún tipo de anuncio y se limitan a decir que "están estudiando el tema". Este diario pudo saber que algunas entidades aceptan reunirse con sus clientes para buscar soluciones puntuales, pero por el momento no decidieron cambios generales en las condiciones crediticias.

Las entidades igual son conscientes de que son un "blanco fácil" sobre el cual el Gobierno podría golpear.

"Sabemos que, en un año electoral, pegarle al sistema financiero es parte del menú de campaña. Seguramente las presiones aumentarán", confesaba un encumbrado banquero de una entidad privada.

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