Presión a las AFJP para que se defiendan en EE.UU.

Por José Ignacio Lladós

El Gobierno presionará a las AFJP para que defiendan el dinero de los jubilados ante la justicia de Estados Unidos, donde ayer el juez federal Thomas Griesa decidió congelar activos de las administradoras de pensión por 1000 millones de dólares más, que se suman a los 553 millones bloqueados el día anterior.

La nueva medida fue dispuesta por pedido de tenedores de bonos en default.

A pesar de que en la Casa Rosada intentaron relativizar las decisiones del juez estadounidense, la presidenta Cristina Kirchner se ocupó del tema durante todo el día en sucesivas reuniones con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y con el titular de la Anses, Amado Boudou, que, además, suspendió su participación en el Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, precisamente para seguir de cerca el caso de los fondos de las AFJP.

De esas conversaciones surgió una definición: el Gobierno no diseñará leyes ni tomará medidas especiales para proteger las inversiones de los fondos de pensión en el exterior, pero sí presionará a las AFJP para que se ocupen del caso. "Las AFJP deben defender sus activos porque es un deber fiduciario. Si no lo hicieran, dejarían en abandono esos activos que administran e incurrirían en una violación de su deber. Este gobierno se ocupará de supervisar que haya un respeto a la obligación fiduciaria", reveló a LA NACION un funcionario que trabaja con el tema. La "supervisión" debe entenderse como una manera sutil de presión.

¿Por qué no será el Gobierno el encargado de defender judicialmente las jubilaciones de los argentinos? "Porque la postura oficial es que el dinero no es del Estado y que la reforma previsional sólo prevé un cambio de administrador de los fondos", fue la respuesta en el kirchnerismo. Cualquier otra decisión enturbiaría el discurso oficialista en medio del debate parlamentario sobre la reestatización de las jubilaciones.

Oficialmente, ayer el encargado de exponer la posición del Gobierno fue el superintendente de AFJP, Sergio Chodos, que relativizó las disposiciones del juez Griesa.

"El destino de esos activos es exclusiva y excluyentemente para prestaciones previsionales y no deben ser utilizados para otros fines ni acá en la Argentina ni en ningún otro lugar. Los activos no son del Estado, sino de los jubilados", dijo.

Según Chodos, el congelamiento de las inversiones de las AFJP en Nueva York "es un intento de los fondos buitres para tomar posesión de esos activos´´.

Chodos siguió el tema de cerca. Lo trató con Boudou, uno de los funcionarios de mejor relación con los Kirchner en los últimos tiempos, al punto de que en el oficialismo más de uno lo evalúa como candidato legislativo para el año próximo.

La posición que ayer oficializó el Gobierno, de todas maneras, guardó sincronización con la arenga que anteayer realizó Néstor Kirchner a las AFJP, a las que le pidió "que se defiendan" ante decisiones judiciales adversas en otros países. No fue un ruego del presidente del Partido Justicialista, sino una definición política.

"La plata no es del Gobierno ni del Estado. Aun si avanzara la ley que la Presidenta envió al Congreso para reestatizar las jubilaciones, lo único que cambiaría sería el administrador de los fondos y no el dueño, que seguirían siendo los jubilados", insistió ayer una fuente de la Casa Rosada.

El kirchnerismo no considera por ahora la posibilidad de que se produzca un efecto contagio y que otros holdouts presenten acciones judiciales para congelar fondos de las jubilaciones argentinas fuera de lo que ya ocurre en Estados Unidos.

"Sería absurdo que sucediera. Es casi imposible. La justicia italiana y la alemana ya se mostraron en contra, y en los mercados de Inglaterra y Japón casi no hay inversiones. Esto sólo podía pasar en Nueva York", relataron a LA NACION. También a esta definición se llegó ayer, después de decenas de conversaciones entre los funcionarios con mayor conocimiento del tema.

El Gobierno tenía la información de que el juez Griesa congelaría las inversiones de las AFJP dos días antes de que los datos se hicieran públicos, según afirmaron fuentes oficiales.

A pesar de ello, tanto la Presidenta como Néstor Kirchner se mantuvieron alertas y permanentemente informados sobre la gravedad de la información y las reacciones del mercado. Kirchner, de hecho, considera que algunos de los desequilibrios de la Bolsa de Valores y la escalada del dólar son vendettas de inversores afectados por la estatización de los fondos de pensión.

En la Casa Rosada también desligaron el adelantamiento del regreso presidencial desde El Salvador -debía regresar de la Cumbre Iberoamericana en la tarde de ayer, pero lo hizo anteanoche- del conflicto surgido en los estrados norteamericanos. "En todo caso, la Presidenta creyó que era más importante monitorear los mercados desde Buenos Aires que participar en el cierre de la cumbre, pero no tiene que ver directamente con la decisión del juez Griesa. Además, ella sabía un día antes que esto iba a pasar", afirmaron a LA NACION.

En definitiva, a pesar del seguimiento que realizó el matrimonio presidencial y de las continuas reuniones entre varios de los principales funcionarios kirchneristas, en el Gobierno pretendieron quitarle dramatismo a los bloqueos dispuestos por la Justicia de los Estados Unidos. La decisión, por ahora, es presionar para que sean las AFJP las que defiendan el dinero de las jubilaciones ante los jueces norteamericanos.

LA HISTORIA

Bonos y bloqueos

Tras un reclamo de bonistas que no aceptaron la quita de deuda propuesta por el Gobierno en 2005, el juez federal de Nueva York Thomas Griesa resolvió el jueves congelar inversiones de las AFJP hasta US$ 553 millones.

Por reclamo de otros bonistas, Griesa bloqueó ayer otras inversiones por US$ 1000 millones.

El Gobierno minimizó las medidas, acusó a Griesa de confiscar dinero de jubilaciones y exigió a las AFJP que defendieran sus inversiones en EE.UU.

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