La Presidente vino a Caleta para dar su último adiós a "una gran luchadora"

Las exequias de la senadora que muriera trágicamente en un río de la precordillera santacruceña finalizaron ayer, con la presencia de la presidente Cristina Fernández de Kirchner y una delegación de parlamentarios nacionales encabezados por el senador Miguel Angel Pichetto. También estuvo el gobernador Daniel Peralta.
La presidente de la Nación, Cristina Fernández, llegó alrededor de las 10:20 a Caleta Olivia, sin la compañía de su esposo Néstor Kirchner. Lo hizo desde Comodoro Rivadavia en un helicóptero Dauphin de la Prefectura Naval Argentina, aunque no pronunció discurso alguno como inicialmente se preveía.

Por el contrario, durante los casi 25 minutos que duró su permanencia en el complejo municipal "Ingeniero Knudsen" -donde fueron velados los restos de Selva Judith Forstmann-, Cristina permaneció en silencio junto al féretro que ya había sido cubierto y sólo saludó a algunas personas, principalmente a los familiares de la malograda legisladora nacional, entre ellos su esposo, Emilio Papousek.

Fue precisamente el ex intendente de Caleta Olivia quien relató a Diario Patagónico lo que intrínsicamente le expresó la Presidente al transmitirle sus condolencias: "es una pérdida irreparable para todo el país porque se fue una gran luchadora"

Junto a ellos se encontraban el gobernador Daniel Peralta y otros funcionarios de su gabinete, además de intendentes y comisionados de fomento de la mayoría de las localidades santacruceñas, así como otras autoridades de distinto rango, representantes de instituciones, dirigentes y militantes justicialistas y vecinos en general, conformando un grupo de casi un millar de personas.

A esta sentida despedida también se sumaron autoridades de Chubut, entre ellos la diputada provincial Rosa Muñoz (actual presidenta del Parlamento Patagónico); el ex diputado nacional José Manuel Corchuelo Blasco y el intendente de Sarmiento, Ricardo Britapaja.

Todos ellos escucharon la oración impetratoria que pronunciara el padre Juan Luzovec, en tanto cadetes de la Escuela de Policía "Comisario Eduardo Taret" conformaban la solemne guardia de honor.

Minutos más tarde arribó la comitiva de senadores nacionales. La encabezaba el presidente del bloque oficialista, Miguel Pichetto, quien estaba acompañado por Ana María Corradi de Beltrán (Santiago del Estero), Mario Jorge Colazo (Tierra del Fuego), Isabel Josefa Viudes (Corrientes), Ana Rosa del Valle Iturrez de Cappellini (Santiago del Estero), María Cristina Perceval (Mendoza) y Blanca Inés Osuna (Entre Ríos). A ellos se sumó el santacruceño Nicolás Fernández, quien reside en Caleta Olivia.

CORTEJO FUNEBRE

Debido a su agenda de trabajo, la presidente Kirchner abordó poco antes de las 11 el helicóptero de Prefectura que la llevó hasta el aeropuerto de Comodoro Rivadavia, donde continuó viaje hacia Capital Federal a bordo del avión presidencial Tango 01.

Minutos más tarde, el cortejo fúnebre partió hacia el cementerio local, cubriendo un trayecto de menos de cuatro kilómetros.

En la última morada de la senadora Forstman, hubo una nueva expresión religiosa del padre Luzovec y además de escucharon sentidas palabras alusivas por parte del senador Pichetto; de quien fuera su amiga y secretaria, Mercedes Olea, y del esposo, Emilio Papousek.

Antes, el féretro fue colocado en el depósito ubicado en el acceso a la necrópolis, hasta tanto se construya en forma inmediata un panteón. En ese ámbito también se multiplicaron las expresiones de dolor y angustia por la irreparable pérdida de una mujer de dilatada trayectoria en las actividades educativas, culturales, institucionales y politicas.

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