El presidente ruso, "indignado" por el crimen de una activista

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, se declaró "indignado" y remarcó ayer que "no debe quedar impune" el asesinato de la periodista y activista de los derechos humanos chechena Natalia Estemirova, quien fue acribillada a balazos el miércoles, en un crimen que causó conmoción la presión de Occidente para que los responsables sean hallados.
En tanto, la organización rusa defensora de los derechos humanos Memorial, para la cual trabajaba Estemirova, acusó al gobierno prorruso de Chechenia de estar implicado en el asesinato.

"Es evidente que su asesinato está relacionado con su actividad profesional", dijo Medvedev en una rueda de prensa junto a la canciller alemana, Angela Merkel, en Munich, Alemania, donde tuvieron una reunión bilateral.

"Ella decía la verdad abiertamente, a veces duramente, cuando hablaba con las autoridades. Pero por eso apreciamos a los defensores de los derechos humanos", agregó el presidente ruso, quien ordenó una investigación sobre el crimen. "Estoy seguro de que los asesinos serán hallados", enfatizó.

Merkel, a su vez, declaró su "consternación" al presidente ruso por el asesinato de "una mujer valiente", y subrayó que "del lado ruso se debe hacer todo para detener a los asesinos" de Estemirova.

Al mismo tiempo, Medvedev juzgó además de "primitivas" e "inaceptables" las acusaciones contra el presidente de Chechenia, Ramzan Kadyrov. Según Memorial, que desde hace 20 años lucha contra abusos y represiones y cuyas oficinas han sufrido saqueos por parte de grupos comando mientras sus militantes fueron varias veces víctimas de golpizas brutales, el culpable del crimen tiene nombre y apellido: "Es Ramzan Kadyrov", declaró Oleg Orlov, responsable de la ONG en Moscú. Y agregó que Kadyrov "amenazaba a Natalia, la insultaba y la consideraba una enemiga personal. No sabemos si dio él mismo la orden o si fueron sus colaboradores para hacer un favor a su jefe".

Según líderes de Memorial, el crimen podría ser en venganza por las repetidas denuncias de Estemirova sobre secuestros y ejecuciones extrajudiciales de parte de las autoridades.

Cientos de amigos y allegados participaron ayer del velatorio de Estemirova en Grozny. La premiada periodista y activista, de 50 años, fue secuestrada el miércoles a la salida de su casa en la capital chechena, y apareció asesinada en la vecina Ingushetia.

Comentá la nota