El ex presidente lleva su vocero al Gobierno.

El ex presidente lleva su vocero al Gobierno.
La Casa Rosada contrató a Alfredo Scoccimarro, que se ocupará de cuidar el mensaje electoral.
Para monitorear la campaña electoral desde las oficinas de la Casa Rosada, el ex presidente Néstor Kirchner impuso a su vocero, Alfredo Scoccimarro, como nuevo subsecretario de Comunicación y Difusión de Contenidos, en lugar de Daniel Rosso, según informaron a LA NACION fuentes del Gobierno.

"La idea es darle al cargo un perfil más político y menos técnico, justo en un año electoral", dijeron en la Casa Rosada.

"Scoccimarro coordinará el mensaje del Gobierno con todos los vocero de los ministerios", agregaron. Sergio Massa se había propuesto esa misión, con lo que la designación de Scoccimarro se interpretaba anoche como una derrota del jefe de Gabinete. También se analizaba que la presencia del nuevo funcionario restaría poder al vocero presidencial, Miguel Núñez, y al secretario de Medios, Enrique Albistur, que es quien hoy distribuye la pauta de publicidad oficial.

Ex vocero del ministro de Planificación, Julio De Vido, Scoccimarro comenzó a trabajar con Kirchner cuando éste dejó la Presidencia y se hizo cargo de la renovación del Partido Justicialista. Condujo desde allí las únicas dos conferencias de prensa de Kirchner en los últimos cinco años. Scoccimarro es un típico vocero del ultrakirchnerismo: es más un secretario privado que un comunicador.

Su primera actividad con el ex presidente fue en la selva colombiana: acompañó a Kirchner en la frustrada búsqueda de los rehenes de las FARC, entre fines de 2007 y comienzos de 2008.

Ahora, de acuerdo con el organigrama oficial, Scoccimarro quedará por debajo de Albistur, el hombre que diseñó la estrategia de propaganda oficialista en las últimas dos elecciones nacionales.

"Scoccimarro es más operador político. Por eso la presidenta Cristina Kirchner lo nombra en la Casa Rosada", afirmaron fuentes del Gobierno.

Solá: "Están en una nube de gases"

* El ex kirchnerista Felipe Solá criticó ayer la "actitud" del Gobierno hacia el campo. "Hay que quitar las retenciones al maíz, pero se requiere de una actitud completamente distinta" para solucionar el conflicto, dijo. "El Gobierno atiende el problema en una nube de gases", agregó.

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