Un presidente inquieto y una foto que recorrió el mundo

Un presidente inquieto y una foto que recorrió el mundo
Fue una comedia de enredos que se propagó a la velocidad de Internet. Desde Siberia a Tierra del Fuego todo el mundo vio, en segundos, una foto que parecía no dejar lugar a dudas: en la imagen del encuentro de los líderes de las potencias y el quinteto de emergentes, Barack Obama no pudo evitar una mirada ponderativa de la adolescente brasileña Mayara Tavares. Aunque otra versión dijo que él giró para ayudar a otra mujer.

Mayara es una bella muchacha de 17 años que representó a su país para el retrato conjunto de los presidentes con los 54 jóvenes elegidos para debatir en forma paralela los mismos temas que se discutían en la cumbre.

La joven tiene una historia notable, a pesar de su edad. Con un cuerpo que tiene la flexibilidad de un junco, de piel blanca pero ancestros afrobrasileños, nació y vive en una favela. Escucharla es un placer: pocas veces se tiene la oportunidad de oír alguien con tan pocos años comentar con tal seriedad las dificultades de sus comunidades. En una entrevista, puso el dedo en la llaga: "Nuestro barrio permanece oculto a los ojos de las autoridades". Dicho de otro modo: los gobiernos no se interesan en ellos, salvo a la hora de los votos.

Mayara se crió en el barrio Vermelho (Río de Janeiro) y el gobierno brasileño junto con UNICEF la eligió para ir al encuentro. La jovencita es consciente de las diferencias. Contó: "Mientras los chicos de Japón se quejaban de la gran cantidad de horas que pasan en clase; nosotros cuestionamos exactamente lo contrario: las pocas horas que nos dedican para educarnos". La UNICEF tuvo la idea de convocar jóvenes para encuentros paralelos a los del G-8 cuando ese selecto club de naciones empezó a entender, en 2005, que ya no podían manejar el mundo según su buen entender. Los chicos tienen entre 14 y 17 años. Presentaron propuestas para la solución de los grandes desafíos del planeta. Mayara lo dijo con claridad meridiana: "Quiero ir a la universidad y llegar lo más lejos posible. Pretendo ayudar a los que todavía no nacieron pero que serán los jóvenes cuando yo sea adulta". Para cerrar el círculo, la cadena estadounidense FOX mostró un video en el que Obama parece no registrar la presencia escultura de la joven. Era el modo de disculpar, inútilmente, al presidente, que vio frente a él una muchacha de origen racial similar (aunque económicamente muy distante). En todo caso, lo que los une es la pasión por aprender y luchar.

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