El presidente, un éxito de marketing

El presidente, un éxito de marketing
Las empresas usan el mensaje de cambio del nuevo mandatario en sus campañas.
Un auto Fiat, helados, crema depiladora, juguetes y una pastilla para la indigestión no tienen ninguna conexión entre sí. Tampoco comparten algo con Barack Obama. Pero eso no impidió que los empresarios capitalizaran la marca presidencial estos días en un intento apenas disimulado por vender sus productos.

El alcance global del mensaje de renovación de Obama está calando en controvertidas campañas publicitarias desde Washington hasta Jakarta. Hay un nuevo sabor a nuez en los helados de "Ben 'n' Jerry", es el "Yes Pecan!", en un juego de palabras con el ya célebre "Yes we can!" (Sí podemos) de la campaña demócrata. Hay un nuevo cognac Hennessy con un "44" en la etiqueta (Obama es el presidente número 44). Y hasta hay un aviso en Indonesia de una pastilla para la indigestión que muestra la cara de un hombre muy pero muy parecido al flamante presidente norteamericano.

El formidable potencial de marketing de Obama fue inmediatamente percibido la mañana siguiente a su asunción, cuando miles de personas decidieron comprar las ediciones impresas de los diarios para guardarlos como recuerdo de un día histórico. Pero los lectores del Daily Express seguro notaron, extrañados, que la tapa del diario no hacía referencia alguna al nuevo presidente afroamericano de los Estados Unidos. El periódico, en cambio, mostraba en su portada una publicidad del flamante Fiat 500 y la leyenda: "Es un gran día para los primeros". Esa misma mañana, apareció otro aviso de la crema depiladora Veet que rezaba "Goodbye Bush", en un juego de palabras en inglés que implicaba "adiós a la pelos".

Moray McLennan, titular de la agencia M&C Saatchi Worldwide, explicó que Obama se convirtió "en la principal marca mundial" pero, advirtió, "las estrategias superficiales no funcionan y pueden tener el efecto inverso". Eso quedó claro estos días cuando la popular marca de juguetes Beanie Babies fue obligada a dar marcha atrás después de que la primera dama Michelle Obama expresara su descontento con la promoción de dos nuevas muñecas llamadas "Dulce Sasha" y "Maravillosa Malia". Bastante improbable, la compañía dijo que las muñecas de 9,99 dólares cada una no se refieren a las hijas del presidente: Sasha, de 7 años, y Malia, de 10.

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