El presidente electo de Honduras busca una amnistía a los golpistas

El presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, dijo el fin de semana que una amnistía política para los protagonistas del golpe de Estado que derrocó al mandatario Manuel Zelaya agradará a la comunidad internacional y traerá la paz a Honduras.
"El mundo pide al unísono una muestra clara de voluntad política de los hondureños, lo que incluye el derecho a la amnistía'', afirmó Lobo, líder del opositor Partido Nacional y ganador de las polémicas elecciones generales de noviembre, no avaladas por muchos países.

Señaló que "de esa manera quedaremos bien con la comunidad internacional y se restablecerán los lazos de amistad que tenemos con todos los países. A todos nos interesan muchísimo la relación con Estados Unidos, la Unión Europea, con los hermanos centroamericanos, con Canadá y otras naciones'', declaró Lobo en rueda de prensa.

Las elecciones fueron cuestionadas internacionalmente porque no se repuso antes en el poder al destituido Zelaya, que sigue refugiado en la Embajada de Brasil aquí y fue sacado del gobierno por el Ejército.

La amnistía comenzará a debatirse en el Congreso hoy mismo a petición de Lobo y beneficiará a numerosos jefes militares encausados esta semana por la fiscalía por desalojar a Zelaya.

La Organización de los Estados Americanos (OES) expulsó de su seno a Honduras en julio tras aquel episodio.

Está previsto que Lobo asuma el 27 de enero. Indicó el sábado que su gobierno "dará la protección y seguridad necesaria'' tanto al presidente (de facto) Roberto Micheletti, que sigue en el cargo usurpado en junio, como al presidente Zelaya "porque es un derecho que por ley les corresponde a ambos'', a quienes nombró como "presidentes".

Comentá la nota