El presidente de Costa Rica intentará hoy una nueva mediación por Honduras

En una nueva instancia de mediación para saldar la crisis hondureña, el presidente Oscar Arias intentará acercar las posturas hasta hoy irreductibles del depuesto Manuel Zelaya y su sucesor provisional, Roberto Micheletti, mientras la tensión social aumenta en el país
Arias advirtió ayer que una salida a la crisis hondureña pasa, inexorablemente, por el retorno y reinstalación de Zelaya en el cargo, una postura que también planteó el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, al expresar el mandato de los 34 países miembros del organismo regional.

Las posiciones siguen tan antagónicas como hace una semana, cuando Arias inicio la mediación en su casa particular, donde no logró sentar cara a cara a Zelaya y a Micheletti, pese a que ambos estuvieron en suelo costarricense.

Arias, si bien expresó su cautela sobre una pronta resolución, recomendó a las partes iniciar el diálogo temprano sobre su propuesta de formar un gobierno de reconciliación nacional integrada por todos los partidos, con Zelaya a la cabeza.

La nueva estructura gubernamental se completaría con una coalición en ministerios clave como finanzas, seguridad, interior o gobernación, y el dictado de una amnistía política y una renuncia del mandatario depuesto a sus ideas de impulsar una consulta sobre una reelección en Honduras.

Micheletti reiteró hoy a periodistas colombianos que está decidido a dar un paso al costado si el depuesto Zelaya, desiste de "arbitrariedades" como hacer llamados a la "insurrección", en declaraciones citadas por la agencia DPA.

"Yo estoy en la mejor disposición de retirarme de la posición de presidente de la República si el señor Zelaya desiste de todas estas arbitrariedades que sigue cometiendo desde el exterior, porque está llamando a una insurrección nacional (...) está llamando a un baño de sangre", dijo Micheletti a la cadena de radio RCN.

"De ninguna manera lo aceptamos (el eventual regreso de Zelaya), porque aquí volvería a hacer lo que estaba haciendo. Queremos un país libre, democrático, respetuoso de las leyes", añadió.

Por su parte, el mandatario depuesto realiza un intenso recorrido por el continente en un avión suministrado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para cosechar el respaldo a su restitución en la presidencia.

"No vamos a desistir de las acciones que se están tomando con el fin de mi regreso al país. Yo estoy preparando distintas alternativas: aéreas, terrestres y otras para hacer sentir a esos militares vergüenza por lo que han hecho en contra del pueblo", subrayó Zelaya en declaraciones realizadas anoche a Venezolana de Televisión.

Chávez anticipó hoy desde La Paz que Zelaya reingresará a su país "en las próximas horas", al señalar que "ya verán los gorilas qué van a hacer, allí está un pueblo".

Refiriéndose a las protestas en Honduras, que parecen haber recobrado fuerzas en las últimas horas, Chávez dijo que "los golpistas deben entregar el gobierno al presidente constitucional Manuel Zelaya, y nosotros lo apoyamos".

Zelaya había reivindicado la "insurrección" en su país como una fórmula válida para retornar al orden constitucional, lo que alentó los movimientos y protestas sociales en Honduras que generaron una paralización de amplios sectores de la economía.

Los seguidores del depuesto mandatario, sitiaron nuevamente hoy varias salidas de la Capital, obstruyendo el paso de vehículos en nombre del Bloque Popular.

"El pueblo hondureño cree y confía que el presidente Zelaya va a regresar al poder; confiamos en eso", le dijo a periodistas Juan Barahona, coordinador nacional del Bloque Popular que forma parte del "frente de resistencia contra los golpistas".

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