Presidente comunal imputado por abuso sexual con acceso carnal

Carlos Antonio Agosti, presidente comunal de Zenón Pereyra, está imputado por abuso sexual con acceso carnal y la víctima sería una supuesta menor de edad que habría tenido apenas poco mas de 12 años cuando sucedió el presunto delito.
La causa estaba caratulada "Agosti, Carlos Antonio y otro, abuso sexual con acceso carnal", expediente 1141/08, que se tramita ante el juzgado de Primera Instancia en lo Penal de Instrucción de la Segunda Nominación del Distrito Nro. 5, con sede en la ciudad de Rafaela".

Las repercusiones del caso no tardaron en llegar y la prensa nacional se hizo eco del mismo. En tanto, LA VOZ DE SAN JUSTO obtuvo, en exclusiva, el testimonio de la madre de la menor involucrada en este presunto hecho de abuso sexual.

La madre, de la cual resguardamos su identidad, asegura que hubo "sexo" entre su hija menor de edad y el presidente comunal. También reconoció que sospechaba que ella estaba "amenazada" y que otras personas sabían de lo presuntamente sucedido en el pueblo, como por ejemplo, el remisero que trasladaba a su hija a San Francisco, según la mujer, llamado "Hilario Bassi, quien la pasaba a buscar con la supuesta excusa de pasar a comprar un par de zapatillas. Era el intermediario para entregar a mi hija", denunció la madre.

"Lo que hizo con mi hija no se lo voy a perdonar nunca"

-¿Cuándo se entera de lo supuestamente sucedido?

Un día o dos después del cumpleaños número 16 de mi hija, el 2 de octubre. Voy a Zenón Pereyra, de casualidad, y uno de mis hijos me pone al tanto de lo que estaba pasando. Yo no lo podía creer. ¡Cómo iba a estar al tanto de semejante atrocidad! Esta persona (por Agosti) siempre nos estuvo ayudando a mano suelta, pero sin yo ni mi marido saber lo que estaba pasando. Nunca imaginábamos que él ayudaba a mi hija y se cobraba de esa forma.

-Pero, ¿cómo llegan ustedes a Agosti?

Antes de 1995, él siempre nos ayudó con mercadería, dinero para la luz, debido a la difícil situación económica que teníamos. En el ‘95, perdemos dos chiquitos de 5 y 6 años y Agosti nos dio una mano con la sala velatoria y con el entierro, inclusive sin cobrarnos los impuestos del cementerio. En esa época, mi hija tenía apenas dos años y medio. A mí hoy me duele que haya sido justamente con ella con quien él haya hecho semejante atrocidad.

-¿Cómo reaccionó cuando su hija le contó lo que habría pasado?

Si en ese momento hubiera tenía a Agosti cerca, lo hubiera agarrado del "cogote", pero mantuve la calma. Además, nunca le pregunté a mi hija porqué lo había hecho, por qué no me había dicho nada, reitero, me enteré por mi hijo que me había dicho que ella estaba aterrorizada. Además, ella le confiesa a mi hijo que estando aún vivo mi marido, ella nunca se atrevió a confesar nada, porque no podía imaginar lo que hubiera pasado.

-¿Qué hubiera pasado?

Yo sospecho que estaba amenazada, aunque ella no me lo dijo. Mi hijo le había preguntado porqué no había hablado antes y ella le respondió que por miedo a lo que pudiera pasarle a sus otros hermanos, a que él (Agosti) pudiera valerse de esa situación para amenazarlos.

-Después de enterarse, ¿habló con Agosti?

Personalmente no, pero tuve muchas llamadas de él y me negaba a contestarle. En mi celular me dejó mensajes desmintiendo lo que estaba pasando. No sólo me llamó a mi celular, sino también al teléfono de mi hermano haciéndose pasar por su secretario. En una oportunidad lo atendí y él me dijo: "Usted sabe que en el pueblo está el comentario de que yo tengo una relación con una de sus hijas, una acusación sexual. ¿No va a pensar que eso es cierto no?".

-Si bien usted dice que la amenazaba, ¿Agosti nunca intentó "arreglarlo" de otra manera?

No, pero me mandó gente a molestarme a mi casa. Por ejemplo, un abogado para que me saque cosas, me saque palabras, me indague. Tal es así que llegué a irme del pueblo por miedo a que me mandara a golpear a mí o a las nenas, porque el abogado un viernes me sorprendió metiéndose de prepo en mi casa, me golpea la espalda y yo pensando que me estaba haciendo una broma mi pareja, me doy vuelta y él me pregunta si podía entrar, pero ya estaba adentro de la cocina. "Yo quiero hacerle unas preguntas –me dijo-. No lo tome a mal, pero ¿usted está al tanto de los cometarios en Zenón Pereyra?". Le dije que no sabía nada entonces me lo cuenta y yo le dije que no lo podía creer. El abogado me dice que no podía ser, que Agosti podía hacerlo con una persona mayor, pero no con una menor y me pregunta qué haría si fuera cierto. Yo le contesté que lo denunciaría, ¿porque quién no lo haría cuando le tocan una hija y más aún si ésta es menor de edad? "Quédese tranquila que Agosti no le está haciendo eso a su hija. Yo simplemente venía a preguntar qué pensaba usted", me dijo.

-¿Le comentó su hija cómo habría sido esa primera vez? ¿Cuál habría sido el artilugio para llevarla a esa situación?

No lo sé por mi hija, pero sí por mi hijo. Sé que fue en el escritorio de la comuna y después de que Agosti ayudara a mi hija a pagar un viaje de estudio. No sé de cuánto dinero era, pero ahí empezaron las caricias y bueno…

-¿Ustedes le habían pedido a Agosti que ayudara a su hija a pagar el viaje de fin de curso, de séptimo grado?

No. Anterior a esto, en el ‘95, yo siempre iba. Así me faltaran dos pesos para el pan él (Agosti) me los daba. Siempre tuvo ese "carisma", si se lo puede llamar así, de ayudar a la gente, pero nosotros nunca nos imaginamos que ese iba a ser el precio de su ayuda. Inclusive, hasta que mi marido muere yo recibía 400 pesos y él nunca me dijo que se los devolviera. Incluso, yo trabajaba a través del Plan Trabajar en un lugar, Agosti me hizo renunciar, me dijo que me quedara tranquila. Él nos estaba ayudando con una mano, pero con la otra nos estaba enterrando, porque lo que hizo con mi hija no se lo voy a perdonar nunca y si hoy él se me apareciera ante mí, lo destrozaría con mi propias manos.

-¿Cómo, según usted, extorsionaba a su hija?

Mediante regalos caros: un reloj, ropa, un teléfono. Mientras estaba vivo su padre, mi esposo, mi hija no se animaba a traer esos regalos a casa entonces los escondía de una amiga. Ella no podía hablar, a nosotros se nos ocurre pensar que podía estar amenazada.

-¿Por eso tardó en confesarlo?

Ella recibía mensajes que decían "Mirá amor que te espero en tal lado" y ella no sabía justificarle al novio quién era ese otro amor que tenía, ahí fue cuando ella se quiebra y se lo cuenta todo.

-¿Cree que el presunto caso de su hija es único o puede haber otros?

Pienso que hay.

-¿Dónde se habrían producido los supuestos abusos?

A mi hija Agosti la hacía ir a la comuna a las seis de la mañana. Ella se las tenía que ingeniar para salir de la casa sin que la hermana la escuchara. Después mi hija mayor me contaba que se volvía a arreglar y salía a las 7.15 para ir a la escuela. Algo pasaba. Gente la vio y no se animó a hablar. Incluso, un remis de la comuna de Zenón Pereyra la llevaba hasta San Francisco. Agosti le decía por ejemplo: "Anda a la tienda X que tenes una orden para retirarte ropa". Ella lo hacía, retiraba la ropa pero a la vez él la hacía bajar a tres cuadras de un lugar donde la esperaba arriba del auto, la hacía subir, la hacía esconder agachándole la cabeza y la llevaba a un "telo", a un motel, a un albergue transitorio. -

¿Cómo está psicológicamente hoy su hija?

Es otra. Está decidida a hablar, antes estaba atemorizada, vivía siempre nerviosa. Se desenvuelve distinta ahora.

-¿Usted está dispuesta a luchar hasta las últimas consecuencias?

Hasta que se corte la cadena.

-¿Cree que la Justicia está yendo por buen camino? ¿Se siente respaldada por la Justicia?

Pienso que sí. No sé qué le puede pasar a él (Agosti). Si la causa va por otro lado y no le pasa nada, creo que Dios lo va a castigar. Hoy rezo porque a mis hijas de 11 y 6 años no les pase lo mismo.

-¿Siente miedo?

Tiempo atrás sí lo sentía, ahora no. Sentí miedo porque me pegaran, me castigaran al saber que yo sabía lo que había pasado. Temía porque me mandara gente a pegar, porque él (Agosti) es de esa clase de personas. A partir de la denuncia que hice ante la fiscalía no tuve más molestias ni llamadas.

-¿Alguna vez e imaginó vivir esta situación?

No, jamás. Y menos con esa persona que siempre me ayudó con ropa, con zapatillas, con trabajo, con mercadería, con dinero. Nunca hubiese imaginado que iba a abusar de esa niña que vio crecer y que tenía 12 años, todavía no tenía 13, ni era señorita.

-Agosti sostiene que todo es un "armado" político ¿Usted qué opina?

Sentí asco cuando escuché las cosas que se dicen de él. También se dice que mi familia está apoyada y que hay diputadas detrás de esto.

-¿La obligaron a denunciar?

No, esto es algo personal. Si hubiera sido otra la persona y no Agosti de igual manera lo hubiera hecho porque es indignante.

-¿Se siete responsable de algo como mamá?

Todas las mamás nos peguntamos en qué fallamos para que nos pasen estas cosas, pero pienso que no.

-¿Qué espera de la Justicia? Que sea justa. Que si tiene que pasar algo a esa persona (Agosti) le pase. Y a Dios le pido que esto termine de una buena vez y que sea por el buen camino.

-¿Cómo sigue su vida y la de su hija tres años después?

Pienso que no me tiene que pasar nada y si pasa, que sea a mí y no a mis hijos. Si él se quiere desquitar con alguien, mandar a matar a alguien, que me mande a matar a mí.

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