Presidente de Air Comet no hubiera elegido a su empresa para volar

El líder de la compañía aérea que cerró sus puertas dijo que no hubiera elegido sus aviones para viajar si hubiera sido un cliente. Miles de pasajeros, perjudicados por el cierre de la aerolínea

El presidente de la aerolínea Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, afirmó este miércoles que, ante las huelgas que se venían produciendo, "no hubiera elegido" su compañía para volar si hubiera sido un cliente y culpó del cierre de su empresa a la falta de crédito y la crisis.

"Si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese elegido a Air Comet para volar", afirmó Díaz Ferrán en una rueda de prensa, en referencia a las huelgas de empleados que se registraron en las últimos días debido al impago de sus salarios.

Los 666 empleados de Air Comet, que han sido despedidos este miércoles tras la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) para toda la plantilla habían mantenido desde el inicio del mes de diciembre paros intermitentes para reclamar el pago de sus salarios atrasados, que Díaz Ferrán estimó en un total de 80.000 euros (114.759 dólares).

A pesar de ello, el presidente de Air Comet aseguró que la aerolínea "es una empresa bien gestionada, pero que por falta de crédito y por la sentencia de un juez se ha visto abocada al cierre". Díaz Ferrán se declaró, además, "sorprendido" por la decisión del juez británico que prohibió volar a Air Comet, en respuesta a una demanda judicial presentada por el banco alemán Nord Bank, con quien Air Comet tenía contraído un impago por un crédito de u$s25 M para el alquiler de los aviones.

Simultáneamente, afirmó que no había "conseguido ningún crédito ni ningún apoyo financiero" y que sólo contó con la inyección de 143 millones de euros desde otras empresas del grupo Marsans, de la que es propietario, para intentar salvar la compañía.

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