El presidente del Colegio de Abogados de Jujuy se mostró contrario a la desaparición del delito de calumnias e injurias

En una entrevista exclusiva para nuestro medio, el presidente del Colegio de Abogados de Jujuy, Mario Mallagray, manifestó su postura frente al proyecto de ley para que desaparezca el delito de calumnias e injurias del Código Penal de la Nación, destacando que "yo en lo particular no lo comparto", ya que las personas que cometieran este ilícito "deberían tener la merecida sanción penal".
Afirmó sin embargo que esta decisión no desencadenaría una proliferación de calumnias por doquier, ya que se mantendrán las consecuencias civiles, con la consiguiente reparación económica a favor del ofendido.

Mallagray afirmó que "más que modificar, el delito de calumnias e injurias desaparecería, como delito penal, de nuestro Código Penal de la Nación. Sin embargo cabe aclarar que desaparecería como ilícito penal, pero no desaparecen las consecuencias civiles del mismo".

En este sentido, "el hecho de que no sea delito cometer una injuria o una calumnia, no quiere decir que queden impunes desde el punto de vista civil. O sea que va a desaparecer el tipo penal, de acuerdo al proyecto que tiene media sanción de Cámara de Diputados, pero subsistirían las acciones por reparación de agravio moral en contra del ofensor".

Al respecto, "esto va a ser una reparación económica a favor del ofendido, mientras que hasta el momento tenía pena privativa de libertad, si bien en suspenso".

En cuanto a los motivos por los que se promueve este cambio, "desconozco cuáles son los móviles que han impulsado a los que han presentado este proyecto de ley, aunque yo en lo particular no lo comparto. Si alguien ha cometido un ilícito, y si a sabiendas y con dolo ha ofendido a un tercero, debería tener la merecida sanción penal".

Relativo a una posible proliferación de este tipo de ofensas, a partir de la nueva ley, "no sé si esto incentivará a los ofensores a calumniar o injuriar a personas indefensas, a sabiendas de que la calumnia y la injuria no van a tener pena privativa de la libertad. Habría que ver, con posterioridad a la sanción, cómo evoluciona el tema".

Sin embargo, "lo que sí le puedo garantizar es que el hecho de que ofender no cueste gratis, sino que ofender implica una indemnización económica a favor del ofendido, ya es suficiente nexo preventor para evitar la proliferación de calumnias por doquier".

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