El presidente del Centro de Panaderos descartó aumentos en el precio de pan.

Aseguró que en lo que va de 2009 no hubo incrementos en el kilo de pan y harina. "En este momento el costo del pan y la harina están planchados. Han subido productos muy puntuales como algunos lácteos tales como la crema y la manteca". Por otra parte, dijo que hay una disminución en la venta de ciertos productos porque la gente se cuida más en los gastos.
El presidente del Centro de Almaceneros de Azul, Miguel Angel Castro, habló ayer de la situación del sector.

El presidente del Centro de Panaderos de Azul, Miguel Angel Castro, aseguró ayer que no se produjeron aumentos en el precio del pan en lo que va de 2009, luego de versiones que indicaban subas de hasta un 23 por ciento debido a la sequía que afecta a los campos de gran parte del país.

Informó que en los primeros meses de 2009 no aumentó en el kilo de pan y tampoco hubo incrementos en el precio de la harina.

La bolsa de 50 kilos de harina está entre 49 y 55 pesos, según la calidad del producto, las marcas y el flete; y el precio del kilo de pan está en promedio entre 4,50 y 5 pesos.

"En este momento el costo del pan y la harina están planchados. Han subido productos muy puntuales como algunos lácteos tales como la crema y la manteca", puntualizó.

En este marco, opinó que la mejor política para el comerciante "es tratar de mantener los precios y vender más".

Según el INDEC el pan y la carne son los productos que menos aumentaron durante los primeros días del año.

"En la época estival es normal que se venda menos, pero es cierto también que se siente la recesión porque todos nos cuidamos en los gastos", advirtió Castro por otro lado.

El dirigente agregó al respecto que la merma en las ventas se nota "en los productos de precios más elevados como las masas finas, los postres o las tartas".

A su vez, señaló que "nos damos cuenta que aquel cliente que llevaba dos docenas de facturas, ahora lleva una o prefiere llevar bizcochos que le rinden más".

Además de la típica reducción de ventas que se da porque mucha gente está de vacaciones y los datos que muestran una disminución en el poder adquisitivo, Castro indicó que otro factor que perjudicó al comercio fue el cambio horario.

"El horario nos hizo pedazos porque el trabajo es mucho más sacrificado. Estamos haciendo casi 15 horas por día por la atención al público que a las 22 horas todavía es de día y la gente por el calor sale más tarde. Uno se acuesta tarde y al otro día la hora de levantarse es la misma que antes", manifestó finalmente.

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