Presidente de la Cámara Textil salió en defensa de las licencias no automáticas

Fasano explicó que en los últimos tiempos se planteó a nivel nacional un debate acerca de si las "licencias no automáticas" son o no una herramienta útil para los consumidores y para el desarrollo y el crecimiento del país en general.
Al argumentar en favor del sistema, Fasano recordó que se aplica para los sweaters desde hace tres años y que en ese lapso "no ha merecido ninguna denuncia ante la Organización Mundial de Comercio por ningún país, dado que se encuentra dentro de las normas aceptadas".

El dirigente marplatense explicó que en los últimos tiempos el sistema fue criticado tanto por la oposición política como por los importadores. Entre estos últimos el dirigente destacó a las grandes superficies comerciales, sobre las cuales afirmó que "han demostrado tener un gran poder de lobby".

"Sobre los lobbistas no vamos a decir nada: allá ellos con su negocio" afirmó Fasano quien, sin embargo, reconoció estar "preocupado porque la clase política, por una razón de oportunismo y por el solo hecho de marcar diferencias con el gobierno de turno, se opone y no permite que una buena medida se transforme en una política de Estado, tan necesarias éstas para el crecimiento sostenido del país".

El dirigente recordó que la obtención de una "licencia no automática" es un trámite previo al ingreso al mercado interno de una serie de bienes que los importadores deben realizar ante la Secretaría de Industria de la Nación, donde el funcionario autorizante controla tanto el precio como los antecedentes del propio importador.

"Si se trata de una importación continua y habitual, el trámite sigue su curso, pero si se pretende importar una cantidad excesiva o no habitual que puede significar un daño grave para el sector, la Secretaría aplica procedimientos que tratan de desalentar esa importación", añadió.

En cuanto al accionar de las grandes superficies, Fasano afirmó que "para mantener sus estructuras necesitan imperiosamente proveerse con mano de obra barata del sudeste asiático".

"El margen habitual en indumentaria es de 6 veces, lo que significa que un sweater que pagan en China a 30 pesos, se vende en el shopping a 180" ejemplificó Fasano, quien aclaró que "nosotros somos industriales y comerciantes y como tales, filosóficamente tendríamos que aplaudir o envidiar un negocio como ése".

"Sin embargo como ciudadanos vemos lo que pasa y lo que ya ocurrió en el pasado -continuó-: la importación indiscriminada de productos del país con alto valor agregado de mano de obra genera desocupación, miseria, achicamiento del mercado interno y más desocupación".

Por último explicó que, según la la Asociación Obrera Textil, por cada 27.000 dólares de textiles importados se pierde un puesto de trabajo y lamentó que "solamente en 2008 se importaron 1.750 millones", concluyó.

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