En un acto realizado en el Colegio Nacional de La Plata, en donde dejó inaugurada la biblioteca Madres de Plaza de Mayo, la presidenta incitó a seguir peleando por “los ideales de toda la vida” y apuntó contra la oposición: “Como decía un general que ganó tres elecciones, se vuelve de cualquier lugar menos del ridículo”.
Ante una multitud compuesta en su mayoría por veinteañeros y alumnos de escuela secundaria, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio un discurso en su ciudad natal. El Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata montó un escenario frente a la fuente principal en donde estuvieron presentes, entre otros funcionarios kirchneristas, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente de la ciudad, Pablo Bruera.
A las 17.30, la presidenta apareció en el escenario compartiendo mesa con la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; y la directora del colegio, María José Árias Mercader. El evento se inició con teleconferencias mantenidas con Zárate, Salto y la provincia de Salta, en las dejo inauguradas viviendas populares. Media hora después, Cristina dejó su asiento para dirigirse a todos los presentes desde una tarima.
HOSPITAL ESPAÑOL
La presidenta comenzó a hablar ante los vítores y aplausos de cientos de platenses. Se refirió a la inundación del 2 de abril y saludó al presidente del hospital Español, quien se encontraba allí presente. Por pantalla gigante se transmitió un video sobre la devastación sufrida en el nosocomio y cómo, gracias a la ayuda estatal, había comenzado a arreglarse. Cristina contó que “se firmó un convenio con la secretaría de Obras Públicas por 9 millones de pesos para terminar la refacción". Además, informó que la limpieza del establecimiento fue realizada por cooperativas que trabajan con el ministerio de Desarrollo Social y que se han puesto a disposición 7 millones de pesos del ministerio de Salud para “mantener la importantísima fuente de trabajo”. En referencia al temporal, la presidenta agradeció a la militancia por el trabajo solidario realizado para reconstruir la ciudad.
REFACCIONES EN COLEGIOS
Luego, Cristina comentó las obras realizadas en el Colegio Nacional, al que catalogó como un lugar emblemático de la ciudad para luego bromear con el Lobo y el Pincha como otros hitos platenses. Aseguró que las refacciones en el colegio alcanzaron los 9 millones de pesos, y resaltó el nombre de la biblioteca “Madres de Plaza de Mayo” enfatizando que se pudo transformar el dolor en lucha y alegría. Haciendo un repaso por lugares a los asistía de joven en La Plata, nombrando también el “mítico comedor universitario” que había donde hoy se ubica Odontología, la mandataria recordó el horror de la dictadura y se burló de “quienes dicen que hoy tienen miedo”. “Nosotros teníamos miedo a desaparecer” expresó fervorosamente.
La jefa de Estado contó que se ayudaron “a 22 establecimientos educativos con más de 11 millones de pesos”. Mientras iba nombrando los colegios, quienes se sentían identificados festejaban. También destacó la entrega de 706 netbooks en el programa Conectar Igualdad repartidas en tres colegios platenses. Aseguró que acercar tecnología constituye una manera de “achicar la brecha” y promocionar el ascenso social.
ANTE LOS INSULTOS, LA RISA
Retomando la temática del “miedo”, Cristina embistió contra la oposición con la elegancia que la caracteriza. Dijo que “hay que estar atentos y tener los ojos muy abiertos” para poder interpretar los agravios y las quejas que, a su entender, no se corresponden con la Argentina actual “en la que todos podemos decir, hacer y votar lo que queramos”.
Parafraseando a Perón, “aquel general que ganó tres elecciones”, la presidenta dijo que: “Se vuelve de cualquier lugar menos del ridículo”. Y concluyó: “Yo no me enojo; cada vez me río más”.





Comentá la nota