La Presidenta sólo elogió las virtudes del programa

No fue tratado lo que ocurre en Tucumán.
La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se mostró ayer totalmente ajena a lo que pasa en Tucumán, donde hubo denuncias, allanamientos y hasta detenciones debido a que punteros políticos solicitaban dinero a beneficiarios del programa "Argentina trabaja", como una suerte de contraprestación por haberlos incluido en las cooperativas que forman parte del plan. Por eso, la jefa de Estado sólo dispensó elogios a la iniciativa.

En la localidad bonaerense de Lanús, acompañada por su cuñada, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, la titular del Poder Ejecutivo supervisó tareas de saneamiento urbano, limpieza y forestación del Riachuelo concretadas por cooperativas constituidas para el programa que sólo se aplica en Tucumán y en la Provincia de Buenos Aires.

La Presidenta no escatimó alabanzas. "Treinta y cinco cooperativas compuestas por más de 2.500 jóvenes y mujeres de Lanús están transformando la realidad de este lugar para convertirlo en uno más digno para nuestra sociedad. Estoy orgullosa por los trabajos que están haciendo nuestras cooperativas de ’Argentina Trabaja’", dijo.

Lectura optimista

La jefa de Estado insistió en el mismo concepto. "Este plan que hemos implementado con mucho esfuerzo logró que mucha gente tenga trabajo. Además ha permitido profundizar la organización social: la gente se junta en cooperativas para llevar adelante obras transformadoras y, al mismo tiempo, se gana el sustento", manifestó.

La ministra Kirchner también se pronunció con optimismo sobre el plan. "’Argentina Trabaja’ avanza a paso firme en 36 municipios del conurbano bonaerense, donde ya tenemos 70.000 personas que están cobrando y más de 120.000 anotados. Estamos contentos porque, en breve, tendremos a 100.000 trabajando, como prevé la primera etapa el programa. Cuando el pueblo y los distintos sectores se comprometen, la Argentina va hacia adelante", subrayó.

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