La Presidenta quiere ver a Brown

El Gobierno busca un contacto en la cumbre del G-20, que coincidirá con el 27° aniversario de Malvinas
El próximo 2 de abril no sólo evocará una fecha dolorosa para la Argentina. También será por demás incómoda para Cristina Kirchner: la Presidenta estará ese día en Londres para participar de la cumbre del G-20, en coincidencia con el 27° aniversario de la Guerra de las Malvinas.

Quiso el calendario de los líderes del mundo que esa casualidad, inoportuna para la política argentina, se diera así. Pero el Gobierno trabaja por estas horas contra reloj para encontrar una salida ante semejante entuerto: la diplomacia que comanda Jorge Taiana busca cerrar un encuentro con el primer ministro británico, Gordon Brown, en el que la jefa del Estado planea dejar asentado el reclamo argentino para discutir la soberanía de las islas.

Las gestiones, confirmadas a LA NACION en ámbitos diplomáticos oficiales, se hacen directamente desde la Cancillería y aún no hay respuesta británica a ese pedido.

La posibilidad de que la jefa del Estado no participe del encuentro se descartó de plano, incluso si es que en Gran Bretaña ningún interlocutor de peso está finalmente dispuesto a abrir su agenda para que la Argentina pueda formular el reclamo en cuestión.

De no prosperar esa vía, el Gobierno considera un plan B por demás arriesgado: dos fuentes del corazón del poder confiaron a LA NACION que la Presidenta podría introducir el planteo en su presentación ante los demás miembros del G-20.

Lo hará, eventualmente, en la misma senda argumental que desplegó en Madrid días atrás cuando vinculó el incumplimiento británico de las resoluciones de las Naciones Unidas sobre las Malvinas con las desigualdades no enmendadas por las políticas multilaterales y con la necesidad de reformar los organismos internacionales para contemplar las situaciones de los países más débiles.

De prosperar esa alternativa se generaría una situación por demás peculiar. Ocurre que la agenda de la cumbre del G-20 está específicamente planteada para discutir salidas a la crisis financiera internacional, lo que deja pocos resquicios a otros temas.

Sin ir más lejos, el planteo de la Presidenta en Madrid contrastó sobremanera con el que describió José Luis Rodríguez Zapatero ante la misma pregunta de cuáles deberían ser los objetivos del G-20. Zapatero propuso tres medidas concretas en las que debería concentrarse la cumbre: regulación de los mercados financieros, control sobre los paraísos fiscales y reordenamiento de los organismos multilaterales de crédito. Cristina Kirchner incluyó allí a las Malvinas.

No es la opción preferida por la diplomacia, pero de todos modos es, explicaron las fuentes, una opción viable. Ocurre que las gestiones por un encuentro aún no arrojaron resultados. La falta de un embajador en Londres tras la jubilación de Federico Mirré, en agosto de 2008, complica el escenario. En el Gobierno no descartan que pueda designarse un embajador antes del viaje presidencial. "Está en estudio una postulación", dijo, con laconismo, un alto funcionario oficial.

De lograrse el objetivo original, no sería nuevo que un Kirchner haga un planteo por Malvinas a un primer ministro británico. Lo hizo Néstor Kirchner en junio de 2003, ante Tony Blair, cuando encabezó su primera gira presidencial europea, que incluyó una escala en Londres para participar de una cumbre de líderes progresistas. El ahora ex presidente logró una audiencia de 10 minutos con el entonces premier británico y consiguió dejar asentado el reclamo. Los méritos de ese encuentro fueron de la embajada argentina.

Por estos días, el capítulo argentino en la cumbre se conversa entre el jefe de Gabinete de la Cancillería, Alberto D´Alotto, y la embajadora británica en Buenos Aires, Shan Morgan.

Desde esa representación diplomática dieron ayer una respuesta ambigua ante la posibilidad de un encuentro bilateral, que por estas horas está en tramitación.

"Esto es una cumbre multilateral que va a tener un gran número de jefes de Estado", dijo el vocero de la representación diplomática.

"El foco de la cumbre van a ser los serios problemas económicos que todos estamos confrontando", agregó. Y anheló que la participación de la Argentina en esa agenda sea "positiva". "La Argentina es un socio internacional muy valorado por el Reino Unido y estamos seguros y esperamos que la presidenta Kirchner juegue un rol muy positivo en esta cumbre", concluyó el portavoz.

¿Se juzgará como "positivo" incluir allí el reclamo por Malvinas?

Claves

* El viaje. La presidenta Cristina Kirchner viajará a Londres el 2 de abril próximo para participar de la cumbre del G-20. La visita coincidirá con el 27° aniversario de la Guerra de las Malvinas.

* El plan A. La diplomacia argentina busca por estas horas cerrar un encuentro bilateral con el primer ministro británico, Gordon Brown, en el que la Presidenta formularía un reclamo para discutir la soberanía sobre las islas.

* El plan B. De no prosperar ese encuentro de primer nivel, la diplomacia analiza como alternativa que la Presidenta incluya el planteo en su intervención en el debate de la cumbre.

* La cumbre. El encuentro de presidentes del G-20 está previsto para trabajar en la búsqueda de soluciones de la crisis financiera internacional, que podría incluir un capítulo sobre la reformulación de los organismos multilaterales de crédito.

* La expectativa. La embajada británica dijo ayer que espera una intervención "positiva" de la Argentina en la cumbre.

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