La Presidenta pasó por la ciudad

"No. La primicia se la di a un colega suyo hace 10 minutos en la Catedral". Así, Cristina Fernández de Kirchner se dirigió al colega que en el NH Gran Hotel Provincial la abordó para hacerle una serie de consultas y, cuando escuchó la novedad, la calificó de "primicia", dato que CFK remarcó que no era tal porque ya lo había anunciado minutos antes. Se refería al anuncio de la realización en Mar del Plata de la Cumbre Iberoamericana de Países que le hizo a LA CAPITAL durante la charla, con la prensa, en la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia.
La Presidenta llegó a las 16.45, desde el aeroparque, en el helicóptero de la Presidencia a la ex Canchita de los Bomberos donde fue recibida por el intendente Gustavo Pulti. Unos minutos antes había llegado, en el helicóptero de la Policía Bonaerense, el ministro de Economía Amado Boudou.

Junto a la Presidenta llegaron la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, el gobernador Daniel Scioli y parte de su comitiva.

A las 19.55 y por la misma vía retornó al aeroparque, pero esta vez los helicópteros esperaron a la comitiva en el helipuerto del Paseo Hermitage. CFK fue despedida por Florencio Aldrey, Gustavo Pulti y Daniel Scioli que se quedó en la ciudad.

El intendente Pulti le obsequió en el lugar una enorme caja de alfajores Havanna. Luego, en una combi especialmente preparada se dirigieron al Asilo Unzué donde realizó el primer acto programado durante su estadía en la ciudad.

En la ex Canchita de los Bomberos, la nave que traía a la Presidenta bajó en un sector cercano a la intersección de Mármol y López de Gomara. Varios vecinos de la zona se asomaron a sus residencias para observar el despliegue, donde abundó la presencia policial.

Cristina lució para la ocasión una pollera que hacía juego con el sobretodo pie de pool y lo acompañó con un saco entallado, zapatos negros y medias negras. Impecable. Así bajó del helicóptero y así se fue de la ciudad después de más de tres hora de permanencia.

En el Unzué un grupo de trabajadores de la Uocra ofició de guardia de honor a la combi que trasladó a la Presidenta. Luego de ingresar se acercó ¡hasta las rejas del asilo y saludó a los trabajadores que la vivaron al grito de: "¡vamos por la segunda etapa!", en alusión a los trabajos que todavía restan hacer en el lugar.

Afuera de la Catedral un grupo de adherentes al gobierno se mezcló con sectores de jubilados que reclamaban por el 82% móvil. Se vieron banderas del SOMU, JP Evita y Movimiento Evita.

A las 18, la Presidenta llegó a la Catedral donde fue recibida por el obispo Juan Alberto Puiggari, el vicario de la diócesis Armando Ledesma. Recorrieron la nave central del templo, observaron planos y dibujos y una serie de fotografías que mostraban como estaba el lugar y como está quedando con las refacciones.

En un sector previamente acondicionado esperó la prensa pacientemente. CFK saludó a trabajadores de la empresa Coarco que lleva adelante los trabajos en la Catedral y luego hizo declaraciones.

En la zona del NH Gran Hotel Provincial, la seguridad fue extrema. Agentes de policía resguardaron el círculo donde se movió la Presidenta y su comitiva. Incluso hubo hombres que desde el techo del hotel vigilaron atentos enfundados en atuendos parecidos a los que usan los ninjas.

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