La Presidenta negó que sea "un traje a medida"

La Presidenta de la Nación presentó el proyecto de reforma política que dispone, entre otras cosas, la participación obligatoria de todos los ciudadanos en elecciones primarias para elegir candidatos. El proyecto elimina colectoras y unifica mesas: hombres y mujeres votarán juntos.
Cristina negó que el proyecto sea un traje a medida de Néstor Kirchner y criticó el actual sistema de boletas, pidiendo que sean de colores y con fotos, como en Uruguay.

La presidenta Cristina Kirchner presentó ayer su proyecto de ley de reforma política y retrucó las críticas de la oposición a la iniciativa, al negar que se trate de un "traje a medida" para una eventual candidatura de su esposo, Néstor Kirchner, de cara al 2011.

En un acto en la Casa Rosada sin presencia de dirigentes de la oposición, la mandataria presentó de manera oficial el proyecto que, entre sus puntos principales, prevé establecer la realización de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos.

Allí, la jefa de Estado aprovechó para criticar a quienes "piensan que se puede ganar una elección diseñando una herramienta electoral" y consideró que eso es "no conocer la democracia".

Por el contrario, Cristina destacó que el futuro sistema "consagra la participación de la sociedad" y "la responsabilidad" que los ciudadanos asumirán "al decidir quiénes van a ser los candidatos" que luego podrán presentarse en las elecciones nacionales.

Además remarcó que "nunca existió en la República Argentina" un sistema de elecciones primarias abiertas y manifestó que el nuevo proyecto contribuirá al "fortalecimiento de los partidos políticos" y del sistema democrático.

En alusión a los cuestionamientos vertidos por los dirigentes opositores, la jefa de Estado remarcó que como la aprobación de la iniciativa en el Congreso requiere mayoría absoluta "es imposible ningún traje a medida".

Antes del 10 de diciembre

La ley fue enviada al Congreso nacional, donde el oficialismo buscará que se trate antes del recambio parlamentario del 10 de diciembre, cuando disminuya su presencia en las dos cámaras.

Allí, deberá ser aprobada por una mayoría absoluta de ambas cámaras, es decir 129 votos en Diputados y 37 sufragios en el Senado, como lo establece la Constitución Nacional.

"Es una ley para todos los partidos políticos, no es una cuestión de tamaño. Hace a una transformación en la política argentina y aborda una de las principales que críticas de la ciudadanía en el sentido que todo se resuelve dentro de un cuarto o con el dedo de uno de dos o de tres personas", subrayó.

"Ninguna pulseada"

En su presentación, la mandataria destacó la participación de sectores de la oposición en el diseño de la iniciativa y calificó de "anecdótico" su faltazo a la Casa Rosada, aunque pidió un amplio debate en el Congreso al calificar el proyecto de "perfectible".

"No hay ninguna pulseada con la oposición. Hay sólo una decisión de ver si podemos hacernos cargo de una reforma que reclama la sociedad para democratizar los partidos políticos y mejorar la representación", remarcó.

Además de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias para elegir candidatos, Cristina destacó que habrá "igualdad de exposición en los medios audiovisuales para todos los políticos" y aclaró que las empresas periodísticas deberán ceder el espacio "gratuitamente".

También, Cristina mostró durante su discurso un libro de grandes dimensiones que contenía todos los proyectos de reforma política que presentaron los bloques opositores en ambas cámaras solo durante los dos últimos años y así busco desacreditar los cuestionamientos de la oposición que le restó importancia a la iniciativa.

"Este libro, que pesa un kilo y medio, contiene todos los proyectos de reforma política de la oposición presentados en 2008 y 2009. Deben haber considerado importante este tema a no ser que firmen proyectos que no le parezcan importantes", señaló la mandataria.

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