La Presidenta intenta abrir un diálogo con EE.UU.

Se reunió con Albright, enviada a Washington por el sucesor de Bush
WASHINGTON. Contó la misma anécdota dos veces: hace 10 días, en un acto oficial, en Moreno, el público reaccionó con una ovación espontánea cuando ella mencionó el nombre de Barack Obama, futuro presidente de Estados Unidos. Cristina Kirchner usó ese relato como un mensaje al hombre del momento: primero, ante el senador demócrata Christopher Dodd, y luego, ante la ex secretaria de Estado Madeleine Albright.

De esa manera, la Presidenta intentó ayer por primera vez abrir un canal de diálogo con Obama, a quien espera que le lleguen sus intenciones de mejorar las relaciones con Estados Unidos después de cinco años de trato zigzagueante y casi siempre tenso entre el gobierno kirchnerista y la Casa Blanca.

No bien pisó Washington, por la mañana, Cristina Kirchner se reunió con Dodd, un senador que conoce bien América latina y que goza de la confianza del vicepresidente electo, Joseph Biden. A Albright la recibió por la tarde. La ex jefa de la diplomacia de Bill Clinton actúa como delegada de Obama ante las comitivas que llegaron para participar de la cumbre del G-20, que debatirá cómo enfrentar la crisis financiera global. Albright fue con Dan Restrepo, el hombre que en la campaña demócrata trabajó en los temas relacionados con América latina.

La Presidenta se esforzó por mostrarse como una admiradora de Obama, según describió un funcionario después de las reuniones. Su voluntad de cambiar la lógica de las relaciones bilaterales fue explícita, casi al límite de la sobreactuación. De hecho, la mayoría de los jefes de gobierno presentes en la cumbre, como el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, encargaron a sus cancilleres o embajadores la misión de recibir a los emisarios del Partido Demócrata.

El gesto de la Presidenta contrasta con los pataleos que marcaron su relación con Estados Unidos casi desde el día en que llegó al poder, cuando estallaron el escándalo del caso Antonini y las investigaciones del FBI sobre el supuesto destino electoral de la valija con 800.000 dólares incautada en Buenos Aires.

Por pedido expreso del equipo demócrata, el gobierno argentino se negó a dar detalles sobre el diálogo con Albright y Restrepo. El canciller Jorge Taiana sólo dijo que la Presidenta estaba "muy feliz" por el contenido de la reunión.

Otra etapa

En la Casa Rosada creen que la llegada de Obama cerrará la etapa oscura en las relaciones bilaterales. Dodd pareció coincidir al salir de su cita con Cristina Kirchner en la suite presidencial del hotel Hyatt de Washington. "Creo que estamos ante una oportunidad histórica de que Estados Unidos retome el interés por el hemisferio. Y con la Argentina particularmente debemos mejorar", dijo, en perfecto español aprendido en sus años como embajador en Uruguay y Costa Rica. Añadió que Biden le había enviado saludos a la Presidenta.

El senador llegó por invitación del embajador Héctor Timerman, a quien calificó como "un viejo amigo". Y no les sacó el cuerpo a unos rumores que lo ubican entre los candidatos a ser secretario de Estado en el gabinete de Obama: "Es una de las posibilidades, hay que esperar a que el presidente electo decida".

Los intentos de Cristina Kirchner de captar la atención de Obama empezaron al día siguiente de su triunfo cuando le envió una larga carta de felicitación, en la que declaraba su alegría por la "epopeya" que significaba que un negro se convirtiera en el presidente de los Estados Unidos. Ayer repitió ese concepto al menos en la charla con Dodd. Además, fue muy crítica con la administración de George W. Bush, con quien se cruzaría horas más tarde en la cena de bienvenida a los presidentes que debatirán hoy sobre la crisis.

¿Llegarán los mensajes a Obama? Albright está aquí para eso, aunque no integra el círculo de confianza del presidente electo (ella fue una de las figuras que apoyaron a Hillary Clinton en las elecciones primarias). ¿Habrá realmente una nueva predisposición hacia la Argentina? Fuentes del Partido Demócrata han transmitido en los últimos meses que las durísimas críticas de la Argentina a Washington se interpretan como posturas contra los Estados Unidos y no sólo contra la administración Bush.

Se requerirá, en principio, paciencia y una línea consistente en la relación. Sin embargo, en el Gobierno ayer transmitían un ánimo exultante después de las dos reuniones. ¿Podrá haber un pronto contacto directo de la Presidenta y su futuro colega? No se habló de eso en las reuniones de ayer, dijeron las fuentes consultadas (Obama sí habló desde su triunfo con Lula y con el presidente de México, Felipe Calderón, los otros latinoamericanos presentes en la cumbre).

Pero en la comitiva sí señalaban que se trabajará para conseguir una reunión bilateral en el primer semestre de 2009, que le permita a la Presidenta canalizar su proclamada obamamanía.

CLAVES

Obama. La Presidenta recibió a Madeleine Albright, la enviada de Obama a la cumbre del G-20, y a Dan Restrepo, encargado de temas latinoamericanos del presidente electo.

Acercamiento. La jefa del Estado recibió al senador Dodd, de estrecha relación con el vicepresidente electo, Joseph Biden, y hoy prevé hablar con Elliot Engel, otro demócrata con peso en el Senado.

Objetivo. La meta del Gobierno es relanzar las relaciones con Estados Unidos y construir con Barack Obama un diálogo directo.

Valija. El trato con la Casa Blanca en la era kirchnerista estuvo marcado por las tensiones, sobre todo desde la difusión de las investigaciones del FBI sobre el caso Antonini.

Bilateral. El Gobierno espera una reunión bilateral y sueña con una visita de Obama a la Argentina.

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