La Presidenta inauguró una planta productora de fármacos en Santa Fe

En su primera visita a la capital provincial como jefa de Estado, Cristina Fernández se refirió a la planta como "un lugar emblemático, donde confluyen la incorporación de la ciencia y tecnología generando altísimo valor agregado".
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó esta tarde un acto donde quedó inaugurada la nueva planta productora de fármacos de la empresa Zelltek S.A., ubicada sobre la ruta 168, en lo que fue su primera visita a la capital santafesina como presidenta.

Cristina Fernández afirmó en su discurso "creo que pocos lugares más emblemáticos en donde confluyen lo que ha sido uno de los ejes que hemos planteado, incorporación de ciencia y tecnología generando altísimo valor agregado".

Al hablar en Santa Fe, dijo que "esto revela en su dimensión qué es lo que estamos diciendo cuando hablamos de valor agregado".

También, al sostener la importancia de la repatriación de científicos argentinos, dijo que "no nos olvidemos de algunos que enviaron a los científicos del Conicet a lavar platos".

La jefa de Estado recorrió la planta, junto al gobernador Hermes Binner, el intendente Mario Barletta, y el titular de la empresa Francisco Molinari.

Al dirigirse a los presentes, Cristina Fernández de Kirchner señaló que se debería "alguna vez olvidar las pertenencias partidarias y discutir en pos de un proyecto de país".

Según la Presidenta "hay una necesidad de concebir articulación entre lo público y lo privado, la universidad y la producción", y sostuvo que "el concepto universitario no debe ser algo aislado de un modelo de producción".

Fernández remarcó que "no veo a las universidades disociadas de un modelo de país, sino ligadas a un modelo económico, de producción, de inversión y de generación de empleo, que puede ser industrial, un perfil a explotar en el siglo XXI, lo que es la industria agroalimentaria con incorporación de valor tecnológico".

Además destacó "la importancia que dimos con la creación del ministerio (de Ciencia y Tecnología) repatriando a 600 científicos que se fueron del país porque no había oportunidades", y agregó que "recordemos que alguno mandó a los científicos del Conicet a lavar los platos".

La presidenta recordó asimismo que durante su gestión "se valorizó el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y las universidades, dando aumentos presupuestarios como no se daba en décadas".

En ese sentido consideró que "la educación no se revaloriza nombrándola en los discursos, sino en los hechos reales, como es asignar presupuesto, para que los profesionales tengan incentivos para poder seguir trabajando".

"Esto tiene que ver con poner en marcha un modelo productivo diferente, con el conocimiento y el reconocimiento al conocimiento, es la obligación del Estado", completó.

Para la jefa de Estado "es necesario trabajar en todas las universidades para ir modificando estructuras anquilosadas, que se niegan al cambio", y señaló que "es notable que en aquellos espacios con un alto grado de intelectualidad, donde debería haber mayor apertura al cambio, encuentra resistencia". "Podemos tener un modelo de universidad pública que vincule el contrato de transferencia de lo que hacen al sector productivo", añadió.

Recordó que hace unos años "el presidente de la Universidad de Columbia (en Nueva York) me decía que los egresados aportaban 300 millones de dólares a su presupuesto, y ahora con la crisis aportan u$s 500 millones".

"Aquí la universidad pública es un emblema y concibo fuertemente la necesidad de la gratuidad como movilidad social ascendente", indicó, pero admitió que "los egresados de la universidad pública deberíamos pensar en devolverle a las universidades lo que nos dieron". "Es un desafío de todos los partidos políticos y algún día habrá que pensar en este tipo de debates y discusiones en nuestro parlamento", resumió.

Por último la Presidenta felicitó a "hombres y mujeres que siguen creyendo que el país puede seguir creciendo si cada día nos esforzamos en poner conocimiento, esfuerzo y trabajo, tres condiciones para que se puedan crecer en paz y en armonía".

Una inversión millonaria

Zelltek ha representado desde los comienzos del proyecto un desafío de suma trascendencia: desarrollar y producir en Argentina ingredientes farmacéuticos activos de origen biotecnológico de alta complejidad para uso humano como la Eritropoyetina Humana Recombinante (EPO), imprescindible para el tratamiento de las anemias relacionadas con enfermedades renales crónicas.

Luego de más de una década y media, desde su incubación en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB), Zelltek dispondrá de su propia planta industrial fuera de la casa donde nació.

Estimada en 10 millones de dólares, la inversión posibilitará que la primera empresa biotecnológica del país incubada en una universidad se radique en el Parque Tecnológico. Cuenta con tres pisos de 1.700 metros cuadrados cada uno; tendrá la capacidad de producir un kilogramo de eritropoyetina, lo cual permitirá la realización de 44 mil dosis de medicamentos para tratamientos de pacientes con insuficiencia renal crónica.

A partir de esta nueva etapa, los titulares responsables de la empresa estiman poder llevar adelante y concretar sendos proyectos biotecnológicos relevantes no sólo para Santa Fe y su región, sino a nivel nacional e internacional.

Cabe destacar que a la nueva planta se traslada únicamente la sección de producción y el grupo de desarrollo continuará trabajando en el Laboratorio de Cultivos Celulares en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL.

EPO, la sigla que para muchos significa vivir

La Eritropoyetina Humana Recombinante (EPO) es esencial para el tratamiento de los enfermos renales crónicos. Se trata de sustituir la hormona que produce el riñón y que -por lo tanto- las personas con insuficiencia renal crónica necesitan recibir de por vida.

Amadeo Cellino, decano de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, explicó qué es la eritropoyetina, el producto de Zelltek: "Es una hormona que tenemos todos los seres humanos, que produce el riñón, que da la orden para que la médula produzca glóbulos rojos. Cuando uno tiene una enfermedad renal hay que introducirla al cuerpo artificialmente. De esto depende la vida de los enfermos renales. La eritropoyetina se produce en células animales reconvinantes, en un reactor continuo. Esta es la novedad tecnológica", explicó a la emisora LT 10.

¿Cómo se produce la EPO? Dicho de una manera más que elemental: se toma una bacteria, o una levadura, o una célula de mamífero, y por ingeniería genética se le incorpora el gen humano que produce esa sustancia.

Para que ese proceso de laboratorio sea industrializado se necesitan 12 millones de dólares, años de investigación y desarrollo y la labor de 80 técnicos de distinta formación académica y profesional, como lo prueba la nueva planta de Zelltek que se inaugura hoy.

La firma comenzó sus procesos industriales en octubre de 2003 y fue la primera empresa biotecnológica incubada en una universidad argentina. Su planta tenía 300 metros cuadrados (la actual, 1.700). El entonces secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Juan Carlos Pugliese, y el otrora rector de la UNL, Mario Barletta (hoy intendente de Santa Fe) encabezaron aquel acto, en el que los santafesinos que no viven pendientes de tratamientos de diálisis oyeron hablar de la EPO.

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