La Presidenta se equivoca

Por Adrián Ventura

La presidenta Cristina Kirchner dijo que "los medios ?con sus críticas- contribuyen a debilitar al Estado". No es cierto: las críticas de los medios no van dirigidas al Estado, sino al Gobierno, y no para debilitarlo, sino para corregir sus desaciertos.

No es posible confundir Estado y Gobierno y, mucho menos, decir que la prensa no puede criticar porque eso debilita al Estado.

Por empezar, no es posible que la primera mandataria, que fue titular de Asuntos Constitucionales y es abogada, realmente esté confundida sobre esos conceptos. Sin embargo, la supuesta confusión es útil a los intereses de los funcionarios de ponerse como encarnación del Estado mismo y como intérprete de sus intereses.

Entre las funciones que las constituciones de Occidente reconocen a la libertad de prensa está la de criticar al Gobierno de turno y eso en modo alguno debilita a la sociedad.

Lo que sí debilita a la sociedad es la pobreza, la provocación de fracturas en el tejido social, la violencia, la sanción de leyes que defienden el interés de un sector en desmedro del interés general, la corrupción, el clientelismo y la opacidad de la política. Cualquier Gobierno que incurra en esos errores, sin importar su color, debe ser criticado por la prensa. Lo preocupante sería que ello no ocurra.

Está bien que los medios ejerzan en forma ácida su rol de criticar, no para debilitar ni al Estado ni siquiera al Gobierno, sino con la esperanza de que ese es el verdadero camino para corregir los errores del gobierno de turno ?cualquiera sea- y fortalecer a la sociedad.

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