La Presidenta desplazó a Capaccioli

Era el superintendente de Servicios de Salud y el recaudador de la campaña oficialista en 2007; estaba enfrentado con Ocaña.

Mariano Obarrio

El gobierno de Cristina Kirchner desplazó de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) a Héctor Capaccioli, recaudador de la última campaña presidencial, y designará en su reemplazo a Juan Rinaldi, abogado de Hugo Moyano, en un cambio que se interpretó como una compensación política a la CGT, un día después de que la Corte Suprema de Justicia fallara en contra del monopolio sindical.

La triunfadora en esta decisión, además de Moyano, es la ministra de Salud, Graciela Ocaña, en cuyo ministerio revista la SSS. Ocaña tuvo duros encontronazos con Capaccioli en los últimos meses.

Cerca de Ocaña aseguraron que la expulsión de Capaccioli obedeció no sólo a las sospechas de irregularidades en el financiamiento de la campaña, sino también a las disputas que mantenía con la ministra, que lo había denunciado por supuestas vinculaciones con negociados realizados con medicamentos falsos.

Capaccioli sufrió un fuerte desgaste político cuando se supo que una firma del asesinado Sebastián Forza, empresario ligado al narcotráfico y a la importación de efedrina, había colaborado con la campaña de Cristina Kirchner. Y también cuando tres personas que figuran como aportantes de la campaña negaron haber realizado donaciones.

Capaccioli se convirtió, así, en una pieza de recambio. Quien lo reemplazará, Rinaldi, conduce la Administración de Programas Especiales (APE), un fondo de 700 millones de pesos anuales que maneja las prestaciones especiales para las obras sociales. Rinaldi procura retener la APE y sumar el poder de regular las obras sociales.

Según fuentes oficiales, el dirigente moyanista propuso "retener la APE", algo que podría ser atendido por Kirchner para preservar la amistad de Moyano. Se trata, en rigor, de una de las mayores cajas sindicales.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, pidió la renuncia a Capaccioli por orden de la Presidenta.

Cristina Kirchner designó entonces a Rinaldi. "Si Graciela [Ocaña] confía en vos, yo también", le dijo ayer la Presidenta a Rinaldi, según confiaron a LA NACION fuentes oficiales.

Los aportes de la campaña

Cuando estalló el escándalo del triple crimen de General Rodríguez se descubrió que una de las víctimas, Sebastián Forza, había aportado 200.000 pesos a la campaña de Cristina Kirchner. Esa campaña tuvo como recaudador a Capaccioli.

Por ello, Ocaña había advertido a Massa, hace dos meses, que ella renunciaría si Capaccioli continuaba en la SSS.

El perdedor de este recambio, además de Capaccioli, es el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, padrino político del ex superintendente. Fernández y Capaccioli administraron la recaudación de las campañas del matrimonio presidencial en 2003, 2005 y 2007.

También se fue ayer otro "albertista": renunció Claudio Ferreño, subsecretario de Relaciones Institucionales de la Jefatura de Gabinete. Ferreño era un colaborador estrecho de Fernández.

El fallo de la Corte Suprema que dispuso la libertad sindical también precipitó la renuncia de Capaccioli. Moyano reclamó una señal de respaldo a Kirchner, su aliado político, y el Gobierno resolvió entronizar al moyanista Rinaldi.

La suerte de Capaccioli quedó echada cuando dijo en forma pública que Ocaña, durante su gestión en el PAMI, había designado a Forza como presidente del comité de acreedores del Hospital Francés. Ocaña lo intimó por carta documento para que se retractara, cosa que el funcionario hizo de inmediato.

Luego, Ocaña denunció a Capaccioli por simulación de venta de medicamentos a obras sociales y Cristina Kirchner designó como segundo de Capaccioli a Diego García de García Vilas, pedido por Ocaña, y nombró a tres funcionarios más sugeridos por la ministra.

Comentá la nota