La Presidenta designó a Mar del Plata como sede de la Cumbre Iberoamericana

El encuentro reunirá a los jefes de Estado de la América hispano-luso parlante y sus pares de España y Portugal * También asistirá el Rey Juan Carlos de Borbón, como líder natural de la comunidad iberoamericana *
Dentro de catorce meses Mar del Plata será la ciudad anfitriona de la Cumbre Iberoamericana 2010, que reúne a los presidentes, primeros ministros de los 22 países miembros de la comunidad hispano-luso parlante del continente americano junto a sus pares de España y Portugal, con el valor agregado que siempre significa la presencia de los reyes de España. El cónclave está pautado para los días 8 a 10 de noviembre y la asignación de la sede marplatense fue anunciada oficialmente ayer por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al llegar a la Catedral, durante la recorrida que también incluyó la inauguración de obras en el Instituto Saturnino Unzué y la apertura de la V Cumbre de Alcaldes.

"El año que viene habrá Cumbre Iberoamericana en Mar del Plata", aseguró la primera mandataria. "Ya lo habíamos charlado en alguna oportunidad con el señor intendente, creo que es una ciudad que tiene todas las condiciones de albergar una cumbre de esa magnitud, por su capacidad hotelera, por las calidades de seguridad que ofrece, por la belleza del lugar, porque es un lugar típico de nuestra Argentina enumeró. Además recordó que "acá ya llevamos a cabo la ya histórica Cumbre de las Américas, que ha hecho ingresar a Mar del Plata definitivamente en la historia grande de Latinoamérica así que vamos a hacer la Cumbre Iberoamericana aquí en esta querida ciudad y estoy segura de que vamos a tener un rol tanto o más importante que el que cumplimos aquella cumbre".

De manera que incluyendo al encuentro de alcaldes y funcionarios municipales que se está desarrollando en este momento, con la Cumbre Iberoamericana de noviembre de 2010 Mar del Plata sumará el tercer gran encuentro institucional de primer nivel internacional, lo que ya la convierte de hecho en una referencia obligada para eventos de esa envergadura.

Aquel mediático "por qué no te callas"

Desde el año pasado, al estipularse en la cumbre de El Salvador que la reunión 2010 de primeros mandatarios iberoamericanos se realizaría en Argentina, funcionarios locales y nacionales iniciaron gestiones tendientes a lograr que, una vez más, sea Mar del Plata la ciudad anfitriona del encuentro.

Al término de la final de la Copa Davis en el Estadio Polideportivo local, el entonces jefe de gabinete del gobierno de Cristina, Sergio Massa, reconoció que se estaba trabajando "en el más alto nivel" para que la Cumbre -a la que asistirán los presidentes de los países de America Latina y los Reyes de España- se concrete en Mar del Plata.

El encuentro es de una importancia estratégica para los 22 países miembros de América Latina y la Península Ibérica, dado que funciona como el ámbito por excelencia para potenciar los lazos.

La Cumbre iberoamericana de este año se concretará entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en Estoril, Portugal, mientras que la edición de 2008 tuvo por sede a El Salvador y la de 2007 en Santiago de Chile. Fue en esta última cuando el Rey Juan Carlos acuñó aquella frase "Por qué no te callas", dirigida al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien había tenido uno de sus habituales desbordes verborrágicos que fastidiaron al monarca.

En aquella oportunidad, el Rey se enojó con Chávez porque éste estaba intentando interrumpir al presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero durante la sesión plenaria.

En 2006, el encuentro fue en Montevideo (Uruguay), en 2005 en Salamanca (España), en 2004 en San José de Costa Rica, en 2003 en Cochabamba (Bolivia), en 2002 en Santo Domingo (República Dominicana) y la de 2001 en Lima (Perú). Entonces, el tema central de los debates fue el terrorismo, habiéndose realizado solo dos meses después de los atentados a las Torres Gemelas en Estados Unidos.

En el año 2000, la sede fue la ciudad de Panamá, en tanto en 1999 fue anfitriona la ciudad de La Habana (Cuba), en 1998 la de Oporto (Portugal) y en 1997 Isla Margarita (Venezuela) y en 1996 en Santiago de Chile.

En 1995 Argentina ya había recibido a los jefes de estado iberoamericanos, en Bariloche, en tanto que el año anterior había sido en Cartagena de Indias (Colombia) y la tercera, en 1993 en Salvador de Bahía (Brasil). La segunda cumbre se desarrolló en España y la primera en México.

La idea de convocar una reunión de mandatarios iberoamericanos se planteó en España hacia fines de la década del año '70, cuando se comenzaron a idear los proyectos conmemorativos de los 500 años del primer viaje de Cristóbal Colón a América, pero la existencia de varias dictaduras en América Latina fue un obstáculo.

En aquella década resultaba impensable sentar en una misma mesa a dictadores como el chileno Augusto Pinochet, el argentino Jorge Rafael Videla o el paraguayo Alfredo Stroessner, junto a gobernantes elegidos por el voto de sus ciudadanos.

En enero de 1990, durante una visita de los Reyes de España a México, el presidente de ese país, Carlos Salinas de Gortari, propuso que en vez de celebrar una reunión en 1992 se institucionalizase una reunión anual, con ánimo de permanencia y comenzando al año siguiente, para lo cual ofreció hospedarla. En cuestión de horas los diplomáticos de ambos países pactaron anunciar simultáneamente las dos primeras cumbres, lo que se hizo de inmediato anunciando las sedes sucesivas de Guadalajara y Madrid.

La consigna se hizo realidad y se demostró que fue posible institucionalizar las relaciones entre los 21 países de habla portuguesa y española de América y Europa. Ante el temor de que la creación de un organismo burocrático pudiese fagocitar la idea se optó por establecer una ?Secretaría pro témpore?, que estaría a cargo del país huésped y un triunvirato integrado por diplomáticos. En los años siguientes el triunvirato se fue constituyendo con representantes del país que organizó la Cumbre precedente, del que la hospedaba ese año y del designado para la siguiente.

Además de los mandatarios se resolvió invitar a las personalidades iberoamericanas que desempeñasen puestos directivos en organismos internacionales, como el secretario general de la ONU, el director general de la Unesco, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, el secretario ejecutivo de la Cepal, y el presidente del BID.

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