"La Presidenta debe estar gobernando otro país"

Lo asegura el titular de la CGT local, Miguel Arena, quien opinó sobre los dichos de la presidenta Cristina Fernández. Otros gremialistas sentaron postura sobre los índices de empleo que -según sus cálculos e historias conocidas- están lejos de lo que dice la Presidenta.
La respuesta fue tajante y contundente: "debe estar gobernando otro país". Miguel Arena, titular de la CGT local, analizó los dichos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que había afirmado que el índice de desocupación del último trimestre de 2009 fue del "8,4 por ciento, un 0,6 por ciento menos que el trimestre anterior que fue del 9,1". Además, la Presidenta enfatizó que "esto nos pone en el mejor nivel de trabajo registrado de los últimos 30 años".

La frase generó respuestas de otro tenor. Para Julio Vande Vrande, desde el gremio de gastronómicos, la comparación también resultó idealista y poco real. Desde su sindicato, dijo que "por la época del año la actividad aumenta, pero los resultados se van a ver en abril o mayo donde la desocupación va a ser tan importante como ha venido siendo". Es que en su rubro se han observado establecimientos que cierran sus puertas en otros meses del año y por eso sostuvo que "los índices son totalmente mentirosos".

Armando Domínguez, desde Aoma, reconoció que la minería está generando fuentes de trabajo, pero al mismo tiempo reconoció que "no puedo asegurar que es lo mejor de los últimos 30 años".

La Presidenta pronunció esa frase en medio de la inauguración de una fábrica y Miguel Arena opinó que "ojalá en el 2010 se recupere la economía argentina y el mercado del trabajo vuelva a lo que era antes. Pero yo te puedo garantizar que hay mucha gente en la calle y que en cada gremio lo que hacemos es recibir a muchísimas personas que dejan sus currículum para buscar trabajo. Yo recorro el país y se pierden puestos de trabajo todos los días", aseveró.

Otra realidad

Nuevamente, las distintas miradas sobre la misma realidad se pusieron en escena. Y surge el tema del desempleo desde el lado del trabajador y del empleador. Con una mirada amplia sobre la cuestión, Arena explicó que uno de los motivos por los cuales no se generan nuevas fuentes laborales radica en que "el impuesto laboral está carísimo. El trabajador siempre termina siendo una variable de ajuste frente a tanto costo laboral".

O sea que tanto empleado como empleador se ven perjudicados frente a un estado "que está ausente. Si un trabajador gana 2.200 pesos de bolsillo, al empleador le sale más de 3.000. Y eso no fomenta ni alienta el tomar empleados, los datos son realmente escalofriantes".

Para el titular de la CGT, ver la realidad de los trabajadores le preocupa y molesta. "A referentes de otros gremios les pasa lo mismo. El 65%, de los trabajadores no pasa de los 2.500 pesos. Con esa cifra, una familia tipo no puede vivir ni por casualidad", aseveró.

Julio Vande Vrande coincide con el planteo. Asegura que "la única perjudicada es la gente. Todo esto sucede porque no hay un verdadero control del Estado que está totalmente ausente en toda relación laboral, ya sea nacional o provincial". Para él, es necesario realizar "anuncios rimbombantes" que no se traducen luego en hechos concretos. En este sentido, recordó las mil viviendas anunciadas hace un año cuando "hoy se están peleando por dos viviendas en las puertas del Municipio. Todo es porque hay que decir algo, siempre hay algo que decir aunque en el fondo no haya nada. A la larga la población está cada vez más desencantada. Hablás con la gente y te dice todo lo contrario. A pesar de la inyección que le han querido dar con el salario familiar a las familias con más de cinco hijos, no soluciona el problema. Eso no es una política que saque al país adelante", agregó.

La visión de Armando Domínguez es más conciliadora. Remarca que en su sector hay trabajo: "hay emprendimientos de minería en toda la cordillera, desde Jujuy hasta Santa Cruz". Sin embargo, esto no parece alcanzar para que el trabajador se vea beneficiado. El dirigente gremial reconoció que "estamos en un proceso de negociación salarial y tenemos algunos inconvenientes. Lo que las empresas nos ofrecen no está de acuerdo con lo que nosotros pensamos que hay de inflación y con cómo se deben recuperar los salarios. Además, dentro de la misma actividad hay distintas situaciones por el grado de inversión que hay de las empresas. No es todo color de rosa, hay emprendimientos pero no siempre se llega al salario del trabajador. El régimen de trabajo es complicado y tenemos inconvenientes para negociar salarios", admitió, ya que son las propias empresas que miran al Estado como posible cliente pero dudan de su capacidad de pago.

En negro

Mayor cantidad de desempleados es una realidad que advierten los sindicalistas consultados por EL POPULAR. Pero también en este contexto, mayor cantidad de empleos informales, contra lo que ellos mismos se sienten con pocas armas para pelear.

"Nosotros en el 2009 perdimos 42 trabajadores no recuperables en seguridad en Olavarría. Porque las empresas cuando llegaron aumentos más los problemas económicos que tuvieron, se achican". O suman trabajadores que nunca son blanqueados. "Te da bronca pero es así. A mí me han dicho 'no me vas a hacer echar de acá porque estoy en negro' delante de los propios inspectores del Ministerio del Trabajo".

Su visión coincide con la de Vande Vrande, quien aseguró que muchos de los empleos que surgen en el verano en su rubro están dirigidos hacia "chicos estudiantes que por supuesto no son blanqueados", a lo que se suma en muchos casos blanqueo de sólo una parte del sueldo, con lo cual aguinaldo, vacaciones e incluso indemnizaciones son siempre perjudiciales para el trabajador.

Si a esto se le suma la crisis política que vive el país, con una presidenta que no sale de la Argentina porque no confía en el vicepresidente, entonces el panorama se agrava. "Lo que dice la presidenta sobre el empleo es una burla. No tiene operadores políticos que le informen cuál es la realidad del país", puntualizó Arena.

La falta de acuerdo con el campo y los cruces entre Gobierno y oposición son para él "un retroceso. Siempre los más perjudicados son los que menos tienen, o sea los trabajadores". Y bajó la política nacional a la local, adonde opinó "también falta diálogo. Acá hay un grave problema con el aumento de las tasas, ¿está tan mal la economía del Municipio para cobrar este impuestazo? Hay que tener cuidado con estos aumentos de tasas y ver en qué situación está la gente".

Para Vande Vrande, a nivel nacional los políticos "están ocupados en pelear por el poder y se olvidan de la gente. Espero que la gente no se olvide de ellos cuando tenga que votar. Deberíamos mirarnos un poco en los países vecinos, tendríamos que intentar al menos parecernos a Brasil o Chile, que son los países que en este momento en el cono sur llevan adelante políticas reales para el pueblo", concluyó.

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