La Presidenta avanza con la utilización de los DNU

A pesar de su propia resistencia, firmó 12
Sin prisa, pero tampoco sin pausa, Cristina Kirchner ya le estampó la firma a una docena de decretos de necesidad y urgencia, una herramienta que la Constitución la habilita a utilizar pero que ella misma se mostró poco proclive a aplicar en los primeros meses de su gobierno.

Sin embargo, a pesar de su explícita resistencia, la Presidenta firmó 12 DNU en lo que va de su mandato. "Como una contribución muy fuerte a la calidad institucional, he decidido no hacer uso de esa facultad que me confiere la Constitución", fue la frase que la jefa del Estado usó el año pasado, para destacar que no había firmado ningún decreto.

Pero en un año la Presidenta se despachó, en promedio, con un decreto por mes. Y si bien hay algunos meramente formales, como cambios de ministerios, hay dos por demás polémicos: son los que le permitieron y permitirán gastar más de $ 60.000 millones de pesos por fuera de lo pautado en el presupuesto nacional.

A eso hay que sumarle los superpoderes de los que todavía goza el Poder Ejecutivo y las decisiones que la Presidenta puede tomar a partir del uso de sus facultades delegadas, por las que puede evitar al Congreso. Además, Cristina Kirchner tiene ya firmados dos decretos secretos, otra herramienta polémica que usó a mediados de abril del año pasado, y, claro, tanto su temática como la fecha exacta de la rúbrica son un misterio.

Con estos números, Cristina ya supera los que firmó el ex presidente Raúl Alfonsín, que desde el retorno de la democracia fue el mandatario que menos usó este tipo de herramientas, con apenas diez decretos. Lejos está la Presidenta, vale aclararlo, de la performance de su marido, Néstor Kirchner, que rubricó 249 DNU.

Cristina Kirchner firmó su primer decreto el 15 de septiembre de 2008, para ampliar en $ 36.000 millones el presupuesto nacional. Este año volvió a sortear el debate parlamentario y distribuyó otros 24.000 millones mediante el decreto 1801.

Además, y con la clara intención de evitar críticas en el Parlamento y trabas a su decisión, en octubre pasado la jefa del Estado apeló a otro decreto de necesidad y urgencia para establecer la asignación de 180 pesos para los hijos de padres desocupados y trabajadores de la economía informal.

Otro de los decretos más resonantes del mandato de Cristina Kirchner fue el que lanzó en marzo pasado, todavía en medio de la pelea con el campo, cuando la oposición amenazaba con hacer sesiones especiales en el Congreso para bajar las retenciones a los granos. La Presidenta optó por firmar otro DNU con el que creó el Fondo Federal Solidario, que se sustenta con el 30% de lo que el Estado recauda por las retenciones a la soja, que se distribuye entre las provincias y municipios. Con esa medida, tomada de sorpresa y anunciada sin anticipar la jugada la tarde del 19 de marzo en la quinta de Olivos, Cristina Kirchner canceló el debate que entonces se insinuaba en el Parlamento.

Después de haber firmado su primer DNU el año pasado, Cristina Kirchner terminó 2008 con otro decreto, entonces, para dar una asignación única de 200 pesos para las Fiestas, que llevó el número 2314, publicado el 30 de diciembre. Apenas una semana después firmó otro, el número 10, por el que estableció destinar el 15 por ciento de los aportes y contribuciones de trabajadores y empleadores al Fondo Solidario de Redistribución, una medida interpretada como una concesión a la CGT, que conduce Hugo Moyano.

Además, en febrero de este año, la Presidenta se valió de otro decreto para acelerar las partidas de nacimientos de los niños que no estuvieran inscriptos en el Registro de las Personas, e insistió una vez más con los DNU para rubricar el decreto 108, que reguló las contribuciones patronales para instituciones privadas de educación.

El resto de los DNU de Cristina Kirchner fueron meros cambios ministeriales, como la creación de la cartera de Producción, que tiempo después mutó otra vez, en Industria y Turismo, y el nuevo Ministerio de Agricultura.

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