Presidenciales, tibio, tibio.

Le alcanzará a Gioja el resultado de ayer para asomarse a la mesa post-28? 56% de los votos, más de la mitad y la mejor elección parlamentaria de la historia provincial, no es poco. Pero tampoco encandila.
Tal vez la mejor noticia que tuvo su apetito presidencial no sean sus propios resultados sino los del resto de los presidenciales. Kirchner y Scioli desbarrancaron y el bonaerense, número puesto hasta ahora, encontró un serio obstáculo. Reutemann tampoco logró hacer una elección que ofrezca un trampolín inmediato, y el chubutense Mario Das Neves obtuvo un triunfo sobre las mismas cifras que el sanjuanino.

Del lado opositor, tampoco hubo grandes emergentes. El gran ganador de la jornada fue Francisco De Narváez, y él será hasta donde se sabe aspirante a la gobernación bonaerense. Heredará esa aureola su compañero de espacio Mauricio Macri, aunque el resultado de la Capital no fue como para celebrar. Carrió también se hundió en un tercer puesto de Capital, y puede afirmarse que el mendocino Cobos resultó al fin y al cabo el presidenciable mejor acariciado por los votos.

Este es el panorama, sector por sector:

- En el oficialismo, se trata ni más ni menos que del fin de una era. Los dos pilotos más taquilleros de la nave -Kirchner y Scioli- fueron barridos en un sólo zarpazo, y ahora habrá que buscar nuevos dirigentes para llevar adelante la gestión y conseguir un aterrizaje suave.

Con su derrota, Kirchner pierde no sólo sus aspiraciones presidenciales si es que las tenía, sino la condición de gran elector del espacio. Su voluntad política ya no será palabra santa y eso significa que se abrirá el juego en el peronismo para las caras no demasiado amigas del matrimonio.

¿Quiénes? No se desprende claramente del resultado de ayer, porque el más apuntado por todas las miradas, Lole Reutemann, sufrió demasiado en su provincia. Ausente el kirchnerismo en los grandes distritos, los mejores resultados K fueron en Santiago del Estero y Formosa, por encima del 60%, y luego en Tucumán, San Juan y Chubut con más de 55%. En este último pelotón se inscriben los presidenciales Gioja y Das Neves y se supone que ambos iniciarán un lento despegue de las costas K para mantener posibilidades.

- El PRO bailó hasta la madrugada y tuvo razones. De Narváez fue quien le puso el cascabel al gato y Mauricio escuchó la sinfonía de la tribuna proclamándolo presidencial. Pero debe haber visto una luz de alarma en el tablero: puso lo mejor que tiene, Gabriela Michetti, pero el 31% que obtuvo marca un claro descenso en el distrito que gobierna. Poco apoyo, y a sólo 7 puntos de Solanas no son una buena elección.

- El Acuerdo Cívico y Social festejó porque se constituyó en la segunda minoría parlamentaria, detrás del oficialismo. Pero le quedó un sabor agridulce en el repaso de los distritos.

En los dos más importantes, Bs. As. y Capital, entró tercera y en el último caso con un claro sabor a derrota. Pierde allí a una de sus presidenciales, Elisa Carrió, quien incluso podría quedarse afuera del Congreso. Pero un repaso por las provincias más importantes indica que Julio Cobos salió robustecido en Mendoza y también lo hizo el santafecino Hermes Binner por haber dado dura lucha al Lole. A primera vista, son los dos dirigentes mejor parados para la presidencial por este espacio.

- Otro dato con moraleja para San Juan es, paradójicamente, la elección en la Capital Federal. Es de allí el gran suceso de estas elecciones, el cineasta Pino Solanas. Asombroso, empardó con su discurso de izquierda a Micheti en la propia Recoleta. Irá al Congreso y es uno de los grandes opositores de la minería en la provincia. Es un dato, en consecuencia, para tener en cuenta.

- Y para el final, lo más importante. Así como el resultado de ayer impone como nunca una mirada sobre la dirigencia que viene, eso significa que hay otra que se retira. La resonante derrota el Néstor Kirchner significará un cambio contundente para el gobierno, quiera o no.

Si lo asume, deberá producir fuertes cambios no sólo en un equipo de colaboradores ineficiente para conseguir la aprobación del ciudadano, sino también en el estilo. Más que a acciones concretas, el espíritu del rechazo que se escuchó ayer parece tener más que ver con el modo de contar la historia elegida por los K, recitando conspiraciones por todos los rincones. Eso pesó más que un sí o no a la gestión, y la gente dijo basta.

Deberá busca a alguien capaz de negociar, palabra en desuso para el diccionario oficial pero esta vez indispensable porque el Congreso se vestirá de color opositor.

Si no lo asume, serán nuevos aportes para el mismo desenlace. Aunque en este caso, con aterrizaje forzoso.

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